Fin de semana en Milán y Lago de Como, suena bien ¿a que sí? Pues si estás buscando una idea de escapada exprés, fácil de organizar y con mucho encanto, te traemos este viaje de 3 días por Lombardía (norte de Italia). Una escapada con un toque romántico, y que combina la moda, la historia y el arte de Milán, con paisajes de ensueño y pueblitos de postal como Bellagio y Lugano en el Lago di Como.
🛍️ Fin de semana en Milán y Lago de Como. Itinerario de 3 días por Lombardía
🚶 Qué ver en Milán
A veces tenemos poco tiempo… ¡pero que esto no sea un impedimento para viajar! Celebremos San Valentín por todo lo alto pensamos… Así surgió la idea de un fin de semana en Milán y Lago de Como.
El viernes, después de salir de trabajar, fuimos directos al aeropuerto para llegar por la tarde-noche a Milán. Una vez allí, tomamos el metro (que por cierto, súper cómodo y fácil de utilizar) para llegar a nuestro hotel en el barrio de San Siro. Concretamente, en la vía Rubens el homónimo Hotel Rubens. Os recomendamos, y ya os adelantamos, que os alojéis aquí porque es muy muy buen hotel y no está mal conectado con el centro.
Tras hacer el check-in, fuimos a cenar. Nada como empezar el fin de semana en Milán con una copa de vino en los canales de Navigli mientras las luces se reflejan en el agua, y junto con ese buen ambiente que caracteriza a este barrio. Planazo, ¿a que sí? Paseito nocturno y directos al hotel que no queríamos hacernos mucho spoiler (y había que descansar).
El sábado lo dedicamos a descubrir Milán, la capital de la moda y del estilo. Literalmente, este día serviría como un perfecto ¿qué ver en Milán en 1 día?
Pero empecemos desde el principio. No somos nadie si tenemos el estómago vacío. Así que nos cargamos bien la pila con un desayuno en la panadería/cafetería Fornaio Vita dal 1986. ¡Los cannolos aquí están riquísimos!
Hicimos uso del abono de transporte de 2 días para coger el metro línea 2 hasta Cadorna, y de ahí trasbordo a la línea 1 hasta el Navigli (parada de Gambara). Un barrio con alma, pintoresco y vibrante, con cafés al borde del agua y su ambientazo hacen que, consideramos, sea una parada imprescindible para cualquiera que visite Milán.
Navigli tiene un aura especial. Tuvimos la suerte de encontrárnoslo decorado con corazones rojos por San Valentín. Sí, en buena fecha vinimos. ¡Súper romántico! Para nada planeado… Una sensación difícil de explicar… como si ese lugar escondiera un secreto, una emoción que todavía no sabíamos que estaba por llegar. Bueno, nos dejamos de misterios… Verás cuál fue ese secreto si sigues leyendo más abajo.
El Navigli tiene una historia fascinante. Sus canales artificiales fueron construidos entre los siglos XII y XIX para conectar Milán con el Lago de Como y otras regiones del norte, transportando incluso los mármoles usados en el Duomo. Hoy, entre sus antiguos almacenes y talleres restaurados, encontrarás galerías, bares y pequeñas tiendas que convierten este barrio en uno de los rincones más bonitos de la ciudad.
Subimos por la calle Corso di Porta Ticinese. A mitad del camino, nos paramos a ver la Basílica de Sant’Eustorgio, una iglesia románica que tiene algo especial con la poca luz que se cuela a través de sus muros de piedra, resaltando los frescos que adornan las paredes y columnas. Como curiosidad, supuestamente aquí estuvieron las reliquias de los Reyes Magos durante siglos, antes de que fueran trasladadas a Colonia en Alemania.
Seguimos caminando y, pasando por debajo de la Porta Ticinese Medievale, llegamos a Colonne di San Lorenzo, uno de los antiguos lugares por los que se accedía a la ciudad. Las columnas, que tienen más de 2 mil años, son uno de los restos romanos mejor conservados de Milán. Una pena que lo pilláramos en obras.
Subimos por la elegantísima Via Torino. Tiendas de moda, escaparates súper estilosos, y ese aire glamuroso que hace que caminar por ella te haga sentir como si estuvieras en una pasarela. Hasta que llegamos a uno de los lugares más bonitos de Italia: la Piazza del Duomo.
El Duomo de Milán, una obra maestra del gótico que más tarde conoceríamos más a fondo. Por el momento, unas cuantas (muchas) fotos. Y es que junto al Duomo hay una muy buena compañía. A la izquierda, se abren las increíbles Galerías Vittorio Emanuele II, otro de esos lugares que te dejan sin aliento.
Cruzar las galerías se siente lujoso. Su arquitectura de hierro y vidrio, las pinturas en las que se representan cuatro continentes bajo la cúpula central, y los mosaicos del suelo… es como que miras a todos lados sin saber por dónde empezar. En el suelo figuran los símbolos de las ciudades más importantes de Italia: Milán, Turín, Florencia y Roma.
Y sí, por supuesto, hicimos el «ritual» de dar vueltas con el talón sobre los testículos del toro de Turín (o lo que queda de ellos) para atraer a la buena suerte. Aunque al toro ya no le debe quedar demasiada, creemos 😅. Recuerda: con el pie derecho, los ojos cerrados y girando en sentido antihorario. Si das una vuelta, tendrá buena suerte; si das dos, encontrarás el amor, y si das tres vueltas, volverás a Milán con el amor.
Después de tanta caminata, el hambre comenzó a apretar, así que nos dirigimos al Ristorante Pizzeria Luna Rossa, un sitio acogedor donde probamos pasta allo zafferano e zucchine, pasta alla norma (un guiño a Sicilia desde Milán) y una focaccia al prosciutto al centro para compartir. Todo delicioso y casero.
Por la tarde seguimos nuestra ruta subiendo por la Via Broletto, viendo de frente el precioso Palazzo Cordusio (hoy en día el hotel Meliá) con su fachada neorrenacentista sofisticada tan propia de Milán.
Desde allí llegamos a la Piazza Mercanti, una de las plazas con más historia de la ciudad. En la Edad Media era el corazón comercial de Milán. Hoy, entre sus arcos y columnas, se respira un ambiente tranquilo, casi escondido del bullicio de la Piazza del Duomo que está a solo unos pasos.
Salimos por la Via dei Mercanti, desde donde el Duomo vuelve a asomar al fondo.
Esta vez entramos y corroboramos que es una de esas obras que te dejan sin palabras. Sus puertas, talladas con escenas bíblicas llenas de detalle, ya anuncian lo que espera dentro: una auténtica selva de columnas que se elevan hacia el cielo, vidrieras de colores que tiñen la piedra blanca con luces de todos los tonos, y esculturas que parecen cobrar vida.
Subimos, cómo no, a las terrazas del Duomo, un lugar mágico desde el que se ve todo el entramado de arbotantes, gárgolas y pináculos que decoran la catedral. Cada rincón invita a hacer fotos con Milán desplegándose bajo nuestros pies (porque no cayeron pocas).
Al salir nos unimos a un free tour para conocer un poco más sobre la historia y los secretos de la ciudad. Volvimos a recorrer la fachada principal del Duomo con el guía contándonos cada uno de sus detalles, cruzamos de nuevo las Galerías Vittorio Emanuele II, pero esta vez con una nueva mirada: descubrimos que este lugar fue uno de los primeros centros comerciales del mundo.
También pasamos frente al elegante Teatro alla Scala, uno de los templos más famosos de la ópera, y visitamos la Pinacoteca di Brera, rodeada de un ambiente artístico que se siente incluso desde fuera. En su patio se encuentra una de las esculturas más icónicas de Milán: la de Napoleón como Marte desnudo.
Ya de noche llegamos al Castello Sforzesco, imponente e iluminado, símbolo del poder de la familia Sforza en el Renacimiento. Cruzamos el castillo pero no vimos mucho más ya que los museos estaban cerrados.
Aquí terminó el tour pero nosotros continuamos atravesando el Parco Sempione para llegar al Arco della Pace. Aunque tenemos que advertirte de que no recomendamos para nada recorrer el parque de noche. Es bastante oscuro y con un ambiente poco seguro… Por no hablar del olor a «naturaleza»… Ya entiendes… Así que no recomendamos venir aquí de noche.
La recompensa llegó al final del día con una cena espectacular en Pizzeria Assaje. Probablemente el mejor restaurante que hemos probado en Milán. Pedimos dos pizzas acompañadas de vino blanco servido en jarra, y de postre un tiramisú presentado dentro de una moka italiana (sí, literalmente) y un postre de pistacho que era una locura.
Para rematar, nos invitaron a tres botellitas de licor: limoncello, meloncello y pistacchio. Un detalle que redondeó una noche perfecta antes de irnos a dormir… sin saber que el día siguiente sería aún más especial 💍.
🚡Excursión al Lago Como, Bellagio y Lugano
Qué rápido se está pasando este fin de semana en Milán y Lago de Como… El domingo empezó con un desayuno a la altura de lo que se venía después. En el comedor del Hotel Rubens, donde estábamos alojados, nos esperaba un buffet espectacular: bollería crujiente y recién hecha, quesos, fiambres, fruta fresca, yogures de varios tipos, zumos y un café realmente bueno. Un 10/10 antes de salir rumbo al Lago de Como.
Para hacer la excursión al Lago de Como desde Milán hay varias opciones: tren, coche o excursión organizada. Debido al poco tiempo con el que contamos, nosotros optamos por una excursión organizada.
Aunque aprovechamos para animarte a que tu próximo Plan D viaje, sea una escapada en coche de 3-4 días únicamente dedicada a los Lagos de Orta, Maggiore, Como y Lago di Lugano. Y ya si nos apuras y lo alargas a los 7 días, haz una ruta desde Milán hasta Venecia pasando por estos lagos y sus pueblitos, Brescia, Lago de Garda, Sirmione, Verona, Murano y Burano.
🛶
Excursión al Lago de Como, Bellagio y Lugano desde Milán
Si solo tienes un día libre en Milán, puedes hacer esta excursión organizada al Lago de Como, Bellagio y Lugano (Suiza) con transporte, paseo en barco y guía en español.
Que nos vamos por las ramas, nos encanta planear pero nos hace falta tiempo (y dinero 😅). En esta excursión, la primera parada fue Como, una ciudad elegante a orillas del lago. Recorrimos un poco la ciudad antes de que el barco viniese a recogernos.
Como es pequeño, en apenas media mañana está prácticamente visto. Disfrutamos de unas preciosas vistas junto el lago por el Paseo Villa del Olmo, imprescindible en esta ciudad. Pasamos por el Templo Voltiano y la Villa del Olmo. Después, nos adentramos unas calles más dentro para conocer la impresionante Catedral de Como, y la Basilica di San Fedele que se encuentra en una placita preciosa con calles de piedrecitas, fachadas anaranjadas, amarillentas o de ladrillo y madera vista.
Si hubiéramos tenido tiempo, nos habría encantado entrar en ambos templos y, por supuesto, subir en el Funicular de Brunate porque hemos visto que hay unas vistas increíbles desde arriba. ¡Tenemos que volver!
Tomamos el barquito para entender por qué los famosos eligen esta zona del Norte de Italia para instalarse en sus mansiones y villas. Sí, esas que el guía nos iba señalando. La imaginación era infinita, nosotros ya estábamos pensando en quedarnos alguna de ellas… O al menos casarnos aquí… GUIÑO, GUIÑO… Tal vez en nuestros sueños a lo mejor… En fin. ¡Tremendos paisajes hay por aquí! ¡Increíble!
La siguiente parada fue Bellagio, un pueblito mágico que sin hablar de él, te adelantaremos que es la joya del Lago de Como. Sus callejuelas empedradas, las escaleras flanqueadas por casas de colores, las terrazas con flores y el reflejo de las montañas en el lago crean una atmósfera difícil de describir.
Tan difícil que se convirtió en el lugar donde dimos el paso más importante de nuestras vidas. Ya basta de guiños e insinuaciones, os desvelamos que Bellagio fue testigo de nuestra pedida de mano. Sin grandes discursos, solamente las palabras más sinceras que salieron del corazón entre nerviosismo y la admiración más profunda.
Frente a la Punta Spartivento, el lugar donde el Lago di Como y el Lago di Lecco confluyen en uno sólo, fue el lugar más acertado. Un momento que quedará para siempre grabado en nuestras mentes pero también en el anillo en forma de coordenadas. Sin duda, esto hizo que este viaje se convirtiera en algo mucho más especial.
Y bueno, no hemos especificado pero, ¡Aarón dijo que sí! Tras ese momento, estuvimos por libre perdiéndonos por Bellagio (llenos aún más de alegría). Comimos de lujo en La Dolce Vita, probando una mezcla de los dos platos estrella de la región: risotto alla milanese y osobuco. ¡Estaba buenísimo! También probamos pasta al pesto y acompañamos con vinito blanco (servido en jarrita, typical italiano).
La excursión continuó hacia Lugano, ya en Suiza. Cruzamos el lago en ferry hasta Cadenabbia para luego tomar el bus de la excursión hasta Lugano. El cambio de país se nota enseguida: un aire elegante, sofisticado y caro. Por no hablar de que en una sola plaza había 5 bancos juntos (Piazza Riforma).
Imprescindible caminar por la Via Pessina, llena de comercios «de toda la vida» la mayoría alimenticios, y en contra posición la Vía Nassa donde el lujo reside en los escaparates (y casi te cobran sólo por mirar). Una calle muy a lo Milán pero en Suiza.
Al final de la calle llegarás a la Chiesa di Santa Maria degli Angioli, pero si subes la calle al sentido contrario llegarás a la Catedral de San Lorenzo, que aunque es pequeña, es preciosa y su campanario sobresale entre el resto. Por supuesto no podía faltar el Parco Ciani, y la famosa puerta de verja con el lago y el Monte San Salvatore al fondo.
Volvimos a la Piazza Riforma paseando junto el lago y pusimos el broche final a un día redondo antes de regresar a Milán con un buen chocolate suizo.
El autobús nos dejó en la Estación Central de Milán, que por cierto, es un must de esta ciudad y que aprovechamos a conocer justo en este momento. Subes unas escaleras y casi quieres llorar de la monumentalidad de esa estación, ¡es preciosa!
Después, dimos una vuelta por el mercado gastronómico que hay en la planta baja, y fuimos a cenar unas pizzas en un local de la franquicia Pizzium. ¡Lo recomendamos! PD: el cannolo de pistacho está muy rico.
Y aquí terminó nuestro fin de semana en Milán y el Lago de Como. Un lugar muy especial para nosotros. Sabíamos que Milán en sí no tiene muy buenas reseñas, a los viajeros les suele decepcionar. Pero a nosotros, al margen de los acontecimientos, nos ha gustado mucho. ¡Volveremos!
🛌 Dónde alojarse en Milán
Milán es una ciudad bastante amplia (y cara). Encontrar alojamiento con las 3 B’s es bastante complicado… y seguramente tendrás que sacrificar distancia al centro entre otras «comodidades». A continuación te exponemos dónde alojarse en Milán: las zonas que, para nosotros, son las mejores para dormir en la ciudad.
- San Siro: es una de las zonas más baratas para alojarse en Milán, aunque bastante alejada del centro. Si no quieres caminar unos 45 minutos, dependerás sí o sí del transporte público (que funciona bien, pero hay que tenerlo en cuenta, sobre todo a la hora de vuelta). Ojo si coincide con algún partido de fútbol en el estadio, porque los precios suben y la zona se llena bastante. Nosotros nos alojamos aquí, en el Hotel Rubens, y fue un auténtico HOTELAZO: habitación grande, cómodo, sofisticado, con un desayuno tipo buffet espectacular y a muy buen precio. A unos 15 minutos desde la estación de metro de Gambara al Duomo (línea 1).
- Navigli: es una de las zonas más bonitas y con más ambiente de Milán. El precio es moderado, pero dentro de lo razonable. No está cerca del centro pero tiene metro, bares, restaurantes y un ambiente brutal tanto de día como de noche. Para nosotros, posiblemente una de las mejores zonas para alojarse en Milán si buscas equilibrio entre precio, ubicación y experiencia.
- Estación Central (Milano Centrale): es muy práctica por conexiones, especialmente si llegas en tren o vas a moverte mucho. Aquí hay un poco de todo: hoteles caros y otros bastante económicos para lo cerca que están del centro. Eso sí, los alojamientos más decentes se suelen agotar rápido, así que conviene reservar con antelación.
- Centro o Brera: son las opciones más cómodas pero también las más caras. Si el presupuesto no es un problema, aquí dormirás a un paso del Duomo y prácticamente no necesitarás transporte público.
- Ticinese: es otra alternativa muy interesante. Junto al Navigli, con edificios antiguos, iglesias, calles con encanto y muchísimo ambiente. Los precios suelen ser más asequibles y es una zona muy viva, con bares de toda la vida mezclados con tiendas glamurosas, iglesias y edificios antiguos.
🏨
Si estás buscando dónde alojarte en Milán, estos son algunos de los hoteles mejor valorados de Milán: Hotel Rubens en San Siro, Bollicina Milano o 21 House of Stories en el Navigli, Hotel Milu o Bvlgari Hotel Milano en el centro, Cuna Milano o Regina24 Luxury Suite en Ticinese.
🏨 Dónde alojarse en el Lago de Como
Alojarse en el Lago de Como, además del presupuesto que ya te adelantamos de que no es precisamente barato (aunque se puede encontrar cosillas majetonas), lo que realmente importa es el tiempo del que dispongas. No es lo mismo pasar una sola noche que quedarte varios días explorando el lago con calma. Por eso hemos organizado las mejores zonas para alojarse según la estancia, priorizando conexiones, encanto y facilidad para moverse entre pueblos, para que elijas la base que mejor encaje con tu ruta y disfrutes del lago sin complicaciones.
- Si solo vas a pasar una noche en el Lago de Como, lo más recomendable es alojarte en los puntos más turísticos y mejor conectados. Como es la ciudad más turística, la más cercana a Milán y la más accesible, sumándole la mayor oferta de actividades en el lago. Bellagio es la opción más bonita y romántica, con calles empedradas, vistas al lago y conexiones en ferry con otros pueblos, aunque también es de las zonas más caras.
- Si dispones de varias noches, merece la pena buscar zonas algo menos concurridas. Varenna o Menaggio son buena base para alojarse varios días. Tiene una ubicación muy «centrada», buenas conexiones en barco y precios algo más competentes. Lecco suele ser la opción más económica para dormir en el Lago de Como. Está algo menos comunicada que Como o Bellagio pero sigue siendo fácil llegar. Es menos turística y también tiene su encanto.
- Si vas a hacer una ruta en coche de varios días, los pueblos del norte del lago son la opción más barata al estar menos masificada. Es la peor conectada pero contando con coche, no habrá problema ninguno.
Y como ya hemos comentado en el artículo, si tienes poco tiempo y tienes un día extra en Milán, reserva una excursión de 1 día como hicimos nosotros. Visita exprés pero ideal para una probadita, o si quieres mezclar ciudad-naturaleza.
🍽️ Dónde comer en Milán y en Bellagio
Hablar de comida en Italia es hablar de identidad, pero no toda la gastronomía italiana es igual. En el norte, y más concretamente en Lombardía, se hace hueco el arroz, la mantequilla frente al aceite de oliva, los quesos, y platos más contundentes. Es una cocina más centroeuropea, de ambientes fríos. Entre los platos estrella destacan el risotto alla milanese (basado en el azafrán), o el osobuco.
A continuación, te dejamos dónde comer en Milán y en Bellagio: los restaurantes y cafeterías que probamos y que más nos gustaron durante este fin de semana en Milán y el Lago de Como. ¡Para que vayas a tiro hecho!
Dónde comer en Milán
- Pizzeria Assaje: empezamo fuerte con el que fue, sin duda, el mejor restaurante que probamos en Milán. Pedimos dos pizzas espectaculares acompañadas de vino blanco servido en jarra. De postre, un tiramisú servido dentro de una moka italiana (tal cual) y un postre de pistacho absolutamente brutal. Para rematar, nos invitaron a tres botellitas de licor: limoncello, meloncello y crema de pistacchio. Por no hablar de la excelente atención. 12/10.
- Fornaio Vita dal 1986: una panadería y cafetería de las de toda la vida, con bollería deliciosa y cafés bien hechos. Mención especial para los cannoli, que aquí están simplemente espectaculares y se convirtieron en uno de nuestros imprescindibles mañaneros.
- Ristorante Pizzeria Luna Rossa: local acogedor aunque ruidoso, donde probamos pasta allo zafferano e zucchine, pasta alla norma y una focaccia al prosciutto para compartir. Todo con sabor casero, bien presentado y muy bien de precio cerca del centro.
- Pizzium: es una franquicia muy conocida en Italia y totalmente recomendable si buscas buenas pizzas sin complicarte. Nada de cadena de comida rápida, aquí las pizzas son caseras.
Dónde comer en Bellagio
- La Dolce Vita: cocina local en un entorno precioso. Si hubiera hecho calorcito, nos habría encantado comer en alguna de las mesitas que hay fuera (en las tan famosas escaleras del pueblo). Aquí probamos una mezcla de dos platos estrella de la región: risotto alla milanese y osobuco. ¡Riquísimo! También pedimos pasta al pesto y acompañamos la comida con vino blanco. Aunque parezca caro, estaba bien de precio comparado con el resto.
Por último, no puedes irte sin haber experimento el aperitivo de Navigli. Una especie de “happy hour” en el barrio de Navigli (aunque extendido por casi todo Milán). Es casi una tradición y consiste en pagar una bebida y tener acceso a unos cuantos snacks, embutidos, quesos, focaccia, pizzas pequeñas. A veces incluso pueden sustituir a una cena. Algo así como irse de tapas en Granada.
🚗 Transporte: cómo ir de Milán al Lago de Como
Para hacer una excursión al Lago de Como desde Milán hay varias opciones según presupuesto, tiempo y nivel de comodidad:
- Tren: una de las opciones más rápidas y cómodas. Desde Milano Centrale o Milano Cadorna, salen trenes frecuentes hacia Como San Giovanni o Como Nord Lago. El trayecto dura entre 40 minutos y 1 hora aproximadamente. El precio suele ser económico, desde unos 5–10 € por trayecto si se compra con antelación. Es una opción muy fiable, con frecuencia. Como punto negativo, para llegar a otros pueblos es necesario combinar el tren con ferry o autobús local, ya que Bellagio no tiene estación de tren.
- Bus: de las alternativas más baratas y directas, aunque depende más del tráfico, es algo más incómoda y lenta pero igualmente corta. Hay varias rutas y destinos, por lo que es menos limitado que el tren en ese aspecto. El trayecto suele durar entre 1 hora y 1 hora y media. Los precios son similares o más bajos que el tren. Los autobuses locales seguramente serán más baratos, pero compañías como FlixBus también conectan Milán con Como.
- Coche: ofrece la máxima libertad para moverse por el lago. Perfecto para rutas libres. Desde Milán hasta Como hay unos 50 km por la autopista A9, con un trayecto de 45 minutos a 1 hora sin tráfico. Permite visitar varios pueblos del lago a tu ritmo y llegar a zonas menos accesibles en transporte público. Un coche de alquiler es la opción perfecta si viajas varios días y si vas en grupo ya que se comparten gastos. Los contras son los peajes, el alquiler que no es muy barato, los seguros, combustible, y dificultad para aparcar en zonas turísticas.
🚗
Alquilar coche para moverte a tu ritmo
Si buscas flexibilidad, moverte a tu aire sin depender de los horarios del transporte público, alquilar coche es la mejor opción. Reserva tu coche de alquiler a través de este enlace a Discover Cars.
- Excursión organizada desde Milán: es la opción más cómoda, la que menos complicaciones tiene, perfecta para vistas exprés sin tener que planificar nada. A cambio, es menos flexible y suele ser más cara que ir por libre. A nuestro juicio, es una opción ideal si quieres pasar un fin de semana en Milán y Lago de Como.
🌊
Excursiones destacadas al Lago Como
Descubre la belleza del norte de Italia con estas excursiones organizadas al impresionante Lago Maggiore con sus villas y jardines frente al agua, disfruta del encanto de Varenna, Bellagio y Como, o combina Italia y Suiza con una ruta hasta Lugano.
En cuanto al transporte entre pueblos, suele hacerse en ferry o autobuses locales. Los ferris conectan lugares como Como, Bellagio, Varenna y Menaggio y ofrecen vistas espectaculares del lago.
🔎 Qué ver en Lombardía si tienes más días
Si dispones de más de un fin de semana en Milán y Lago de Como, Lombardía da muchísimo más de sí. Puedes ampliar la visita a Milán un día más con lugares tan importantes como Santa Maria delle Grazie, donde se encuentra el fresco de La Última Cena de Leonardo da Vinci (es un poco caro y es imprescindible reservar con mucha antelación), la Basílica de San Ambrosio, el impresionante Cementerio Monumental (sí, un cementerio pero tremendas piezas de arte son las esculturas que hay aquí), la Iglesia de San Maurizio al Monastero Maggiore (la “Capilla Sixtina de Milán”), la Casa Galimberti, o el Distrito Financiero de Milán con rascacielos cubiertos de vegetación.
También, sigue explorando el Lago de Como con calma, dedicando varios días a recorrer pueblos como Bellagio, Varenna, Menaggio o Lecco, disfrutando de ferris, villas y paseos junto al agua.
Otras ciudades interesantes de Lombardía son Bérgamo, Mantua, Pavía, Cremona o Vigevano. Más al este se encuentra el Lago de Garda, espectacular pero que nosotros recomendaríamos combinar mejor en un viaje junto a Verona o Venecia.
Otra opción es visitar otros lugares clave que desde Milán también son fáciles de llegar en tren, como Cinque Terre, Turín o Génova.
🚄
Excursiones desde Milán
Milán es una base perfecta para descubrir algunos de los destinos más espectaculares de Italia. Conoce las increíbles ciudades de Venecia y Verona, pasea entre los coloridos pueblos del Cinque Terre o embarcarte en un tour de 5 días por los lagos del norte de Italia.
Un fin de semana en Milán y Lago de Como puede parecer corto, pero si lo planificas bien se convierte en una escapada inolvidable. Italia siempre sorprende, y este rincón del norte nos confirmó que es perfecto para una escapada rápida, cercana y llena de experiencias memorables. Desde la elegancia urbana de Milán hasta los paisajes de ensueño del lago.
Si planeas seguir descubriendo Italia, hay otros destinos que no te puedes perder. Recorre por completo Sicilia siguiendo nuestra guía de Sicilia en 8 días, descubrir los 10 lugares imprescindibles que ver en Sicilia, o descubrir el paraíso en la tierra en Taormina. Esta escapada al norte de Italia es solo el comienzo de aventuras inolvidables que te esperan en la otra punta del país.