Si eres un auténtico foodie viajero y te apasiona descubrir los sabores de cada destino, la gastronomía griega te va a conquistar desde el primer bocado. En este post te contamos qué comer en Grecia, cuáles son sus platos más típicos y por qué esta cocina mediterránea es una de las más sabrosas del mundo. Prepárate para abrir el apetito, porque aquí empieza un viaje delicioso por los sabores del país… un auténtico Plan D: comerse Grecia plato a plato.
Platos griegos variados.
- 1. 🫒 Gastronomía griega: una cocina mediterránea llena de sabor
- 2. 🍽️ Los platos más típicos de la gastronomía griega
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- 2.1. Moussaka
- 2.2. Gyros
- 2.3. Souvlaki
- 2.4. Tzatziki
- 2.5. Horiatiki (ensalada griega)
- 2.6. Dolmades
- 2.7. Spanakopita
- 2.8. Tiropita
- 2.9. Saganaki
- 2.10. Pastitsio
- 2.11. Gemista
- 2.12. Fava griega
- 2.13. Kolokithokeftedes
- 2.14. Loukoumades
- 2.15. Baklava
- 2.16. Kataifi
- 2.17. Galaktoboureko
- 3. 🍹 Bebidas típicas de Grecia
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- 3.1. 🔥 Raki (Tsipouro)
- 3.2. 🥂 Ouzo
- 3.3. 🍷 Vino griego
- 4. 💵 Cuánto cuesta comer en Grecia
- 5. 🤔 Consejos para disfrutar la gastronomía griega
🫒 Gastronomía griega: una cocina mediterránea llena de sabor
La gastronomía griega es una de esas cocinas que, cuando la pruebas, te recuerda a casa casi al instante. Y tiene bastante sentido: Grecia y España comparten el Mediterráneo, así que muchos de los ingredientes base son muy parecidos a los nuestros. Aceite de oliva, verduras frescas, pescado, carnes a la parrilla, pan, queso… productos sencillos pero llenos de sabor que forman la base de muchos platos.
Durante nuestra ruta de 9 días por Grecia, algo que nos pasó varias veces fue probar un plato y pensar: esto me recuerda un poco a casa. No porque sea igual, sino porque la filosofía es muy parecida: cocina sencilla, producto bueno y comidas para compartir. En muchas tabernas incluso funciona de forma similar a nuestras tapas: pides varios platos para el centro y todo el mundo va probando.
Eso sí, aunque tenga ese aire mediterráneo tan familiar, la cocina griega también tiene una personalidad muy marcada. A lo largo de su historia el país ha recibido influencias de diferentes culturas, especialmente del Imperio Otomano y de Oriente Medio. Por eso aparecen sabores que quizá no usamos tanto en España: el yogur griego en salsas como el tzatziki, especias aromáticas, dulces con miel o frutos secos… pequeños detalles que hacen que los platos tengan un toque diferente.
Otra cosa que nos sorprendió bastante durante el viaje es que comer en Grecia suele ser bastante barato, sobre todo si lo comparas con otros destinos europeos. Durante nuestra ruta —pasando por lugares como Atenas o la zona de Meteora— encontramos muchas tabernas donde se podía comer muy bien por precios bastante razonables. Platos abundantes, comida casera y ese ambiente local que tanto adoramos cuando viajamos.
Al final, la gastronomía griega es justo eso: sabores mediterráneos que nos resultan cercanos, pero con influencias que la hacen única. Y lo mejor es que mientras recorres el país —de yacimiento en yacimiento, de isla en isla o de monasterio en monasterio— siempre hay una taberna esperando para seguir con el viaje… pero esta vez a través del estómago.
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🍽️ Los platos más típicos de la gastronomía griega
Moussaka
Empezamos con un plato típico de la gastronomía griega que seguramente ya te suene antes de viajar a Grecia, la moussaka. Es uno de los platos más famosos de Grecia y lo encontrarás literalmente en cualquier sitio.
La moussaka griega es una especie de lasaña mediterránea hecha con capas de berenjena, carne picada (normalmente de cordero o ternera), tomate y una buena capa de bechamel gratinada por encima. Todo se hornea junto y el resultado es un plato fuerte, muy sabroso y perfecto para tu primera cena según llegues a Atenas.
En nuestro caso fue además literalmente así, nada más llegar a Grecia… y la verdad es que no pudimos empezar mejor. No la comimos todos los días (aunque ganas no faltaron), pero aquella primera moussaka estaba de auténtico 10.
Si estás pensando qué comer en Grecia, apunta este plato desde ya, porque es un auténtico clásico de la cocina del país y uno de esos sabores que te llevas de recuerdo del viaje.
Gyros
Otro de los platos más típicos de la gastronomía griega es el gyros, una de esas comidas que verás por todas partes. Es rápido, barato y muy, muy sabroso, así que no es casualidad que sea uno de los favoritos de todos los que visitamos grecia.
El gyros griego se prepara con carne asada en un asador vertical (normalmente cerdo o pollo) que se corta en tiras finas y se sirve dentro de un pan de pita. Lo habitual es que lleve tomate, cebolla, patatas fritas y una buena cucharada de tzatziki, la famosa salsa de yogur, pepino y ajo (pero esto es spoiler).
Curiosamente, aunque nos encantó, no fue de los platos que más pedimos durante el viaje. Pero sí que protagonizó uno de nuestros momentos más míticos del viaje: nos llevamos un gyros al aeropuerto para comer antes de volar. Por unos 2€ teníamos un pedazo de gyros increíble mientras alrededor la gente pagaba precios de aeropuerto… y sí, os confirmamos que éramos la envidia de media terminal.
Así que aquí va un Consejo PlanD que te dejamos por experiencia propia: si puedes, cómprate algo de comer antes de llegar al aeropuerto en Grecia. Comerás mejor, pagarás mucho menos y seguramente será un gyros espectacular.
Souvlaki
Si tuviéramos que elegir nuestro plato favorito de comida griega, probablemente sería el souvlaki. Sin ninguna duda fue el gran ganador de nuestro viaje.
El souvlaki consiste básicamente en brochetas de carne a la brasa, normalmente servidas con pan de pita, patatas, verduras o alguna salsa como el clásico tzatziki. Puede parecer algo sencillo, pero como pasa muchas veces en la cocina mediterránea, cuando el producto es bueno y se cocina bien, no hace falta mucho más.
Además, lo encontrarás de varios tipos: de cerdo, de cordero, de ternera o incluso de pollo. Nosotros probamos todos y la verdad es que estaban buenísimos, aunque los que más nos gustaron fueron los de cordero hechos a la brasa, con ese sabor ahumado que les queda espectacular.
Y aquí viene la confesión: Aarón no podía parar de pedir souvlaki. Literalmente. No sabemos cuántos kilos habremos comido durante el viaje, pero fueron unos cuantos seguro 😂. Entre el aderezo, el punto de la carne y lo bien que entra después de un día de turismo… era imposible resistirse.
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Tzatziki
El tzatziki es la salsa por excelencia de la gastronomía griega y probablemente una de las cosas que más vas a ver en cualquier mesa. Está hecha a base de yogur griego, pepino, ajo, aceite de oliva y hierbas, y normalmente se sirve como acompañamiento para carnes, pan de pita o diferentes platos para compartir.
Es una salsa fresca, muy cremosa y que combina genial con platos como el souvlaki (delicia creada por los dioses) o el gyros, así que no es raro que aparezca prácticamente en todas las comidas cuando estás viajando por Grecia.
De hecho, si ya habéis leído nuestro viaje por Grecia en 9 días, seguramente recordaréis a Regina, la madre de Aarón. Durante todo el viaje ella desayunaba yogur… y luego pedía tzatziki con absolutamente todo. Carne, pan, entrantes… daba igual el plato, siempre caía una ración de tzatziki.
Así que imaginaos cómo terminó la cosa: a Regina le seguía encantando, pero Aarón ya le empezaba a salir el tzatziki hasta por las orejas 😂.
Eso sí, bromas aparte, es una de esas cosas que hay que probar sí o sí en Grecia, porque el sabor del auténtico tzatziki casero no tiene nada que ver con el que solemos encontrar fuera del país.
Horiatiki (ensalada griega)
La horiatiki, más conocida como ensalada griega, es otro de los platos más típicos de la gastronomía de Grecia. La verás en prácticamente cualquier restaurante o taberna del país y suele ser uno de los entrantes más pedidos para compartir.
La receta es bastante sencilla: tomate, pepino, aceitunas, cebolla, aceite de oliva y un buen trozo de queso feta por encima. A veces también lleva orégano y algún toque de vinagre. Es una ensalada fresca, muy mediterránea y perfecta para acompañar platos de carne como el souvlaki. Ves como el souvlaki pega con todo…
Ahora bien… este no era precisamente el plato favorito de Aarón. No es muy fan del tomate al natural y el pepino tampoco le entusiasma, así que digamos que la ensalada griega no era su primera elección en la mesa.
Eso sí, tampoco se quedaba sin comer. Se resignaba a las aceitunas, al queso feta y, sobre todo, al mojete con el pan, porque el aceite, el jugo del tomate y el queso hacen una mezcla espectacular para rebañar. Y ahí sí que hay que reconocer que se le dio bastante bien 😂.
Dolmades
Los dolmades son otro de esos platos que verás mucho en Grecia, aunque en realidad son muy comunes en toda la zona del Mediterráneo oriental y los Balcanes.
Se trata de hojas de parra rellenas, normalmente de arroz, hierbas y a veces también carne, enrolladas en pequeños paquetitos. Se suelen servir como entrante o dentro de los típicos platos para compartir, y normalmente vienen acompañados con limón o alguna salsa suave.
A nosotros este plato nos trajo recuerdos directos de Albania y de la gastronomía albanesa, porque allí también los habíamos probado y nos habían encantado.
Durante el viaje por Grecia probamos dos versiones diferentes. Por un lado, los clásicos dolmades de hoja de parra, que son los más tradicionales. Y por otro, unos rellenos de verduras con una salsa blanca que estaban también espectaculares.
La verdad es que los dos estaban riquísimos, así que si los ves en una carta te recomendamos pedirlos sin dudar. Son de esos entrantes que se comen fácil… y que desaparecen del plato antes de que te des cuenta.
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Spanakopita
La spanakopita es uno de los platos más tradicionales de la gastronomía griega. Se trata de un pastel salado hecho con masa filo, muy crujiente, relleno principalmente de espinacas y queso feta, una combinación muy típica de la cocina griega. Es que le echan feta a todo…
La verdad es que no fue uno de los platos que más pedimos durante el viaje, pero sí que lo vimos muchísimo, sobre todo en panaderías y puestos de comida en Atenas. Allí es muy común encontrarlo en formato triangular, perfecto para comer algo rápido mientras sigues recorriendo la ciudad.
De hecho, terminó siendo otro de los platillos que nos llevamos al aeropuerto. Ya sabéis… último día de viaje, algo rápido, barato y típico para picar antes del vuelo.
Y la verdad es que para ese momento fue perfecto: fácil de transportar, lleno de sabor y una última forma de despedirnos de la gastronomía griega antes de volver a casa.
Tiropita
La tiropita es otro de los clásicos que verás en cualquier panadería griega. Si la spanakopita era la versión con espinacas, la tiropita es su prima hermana… pero solo de queso.
Está hecha también con masa filo crujiente y rellena normalmente de queso feta y otros quesos suaves, creando un interior muy cremoso que contrasta con el crujiente de la masa. Es uno de esos snacks rápidos que los griegos comen mucho para desayunar o a media mañana. Ideal para comer en caliente, frío pierde…
Y sí… éste también cayó en nuestro kit de comida para el aeropuerto 😂. Entre la spanakopita, la tiropita y algún otro capricho de última hora, nos montamos un pequeño festín griego antes de subir al avión.
Además, es de esos platos que llenan bastante y cuestan muy poco, así que si estás viajando por Grecia y quieres algo rápido, barato y típico, es una apuesta segura.
Saganaki
El saganaki fue, sin ninguna duda, nuestro subcampeón gastronómico del viaje por Grecia. Si el souvlaki se llevó el oro, este plato se quedó muy cerca… porque estaba espectacular.
El saganaki es básicamente queso cocinado caliente, normalmente en sartén, hasta que queda dorado por fuera y cremoso por dentro. Lo mejor de todo es que puede hacerse con muchos tipos de queso diferentes, así que dependiendo del sitio el sabor cambia bastante.
Además, es uno de esos platos que acompañan absolutamente a todo. Sí, incluso al souvlaki… y podemos confirmar que la combinación funciona de maravilla 😂.
Durante el viaje lo probamos de muchas formas diferentes:
- Con miel, que le da un contraste dulce brutal.
- Con pimientos o cebolla.
- Asado, frito o a la plancha.
Y la verdad es que daba igual cómo lo prepararan, siempre estaba buenísimo. Es de esos platos sencillos pero tan sabrosos que terminas pidiéndolo una y otra vez sin cansarte.
Si eres amante del queso, apúntate el saganaki, porque probablemente también se convertirá en uno de tus favoritos cuando viajes a Grecia.
Pastitsio
Y llegamos al gran defraudador del viaje: el pastitsio.
Tenía toda la pinta de ser uno de esos platos que nos iba a encantar. Al final es algo así como una especie de lasaña griega, hecha con pasta, carne y una capa cremosa de bechamel por encima, así que sobre el papel sonaba espectacular. Por eso mismo lo pedimos el segundo día del viaje… y ahí llegó la decepción.
No es que estuviese malo, ni mucho menos, pero no tenía nada especial. De hecho, la sensación que nos dio fue casi la de plato precocinado, algo bastante plano de sabor y muy lejos de lo que esperábamos. Y claro, después de ese primer intento… no volvimos a pedir pastitsio en todo el viaje.
Con la cantidad de platos increíbles que estábamos probando en Grecia, no merecía la pena repetir con algo que nos había dejado tan fríos. Ahora la gran pregunta es:
¿le daremos otra oportunidad la próxima vez que visitemos Grecia? 🤔
Porque quién sabe… igual simplemente no lo probamos en el sitio adecuado
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Gemista
Los gemista fueron otra de las grandes sorpresas gastronómicas del viaje. Básicamente son verduras rellenas, normalmente pimientos o tomates, con una mezcla de arroz, verduras y especias.
Pero en nuestro caso tenían una competencia directa muy seria: los pimientos rellenos de Álvaro. Y claro… aquí hay que ir con cuidado con lo que se dice, porque Álvaro lee esto 😂.
Así que vamos a dejarlo en empate técnico.
Los gemista estaban increíbles, nos encantaron desde el primer momento. Probamos dos versiones diferentes:
- Los pimientos redondos rellenos, que son bastante típicos.
- Y también pimientos italianos rellenos, que estaban igual de buenos.
Ambos tenían muchísimo sabor y ese toque casero que tanto nos gusta cuando viajamos.
Eso sí… que conste que los de Álvaro también son una pasada, ¿eh? No queremos líos familiares después de publicar esto 😅
Fava griega
La fava griega fue otro de esos platos que nos sorprendieron muchísimo durante el viaje. A simple vista es bastante sencillo, pero está increíblemente bueno.
Se trata de una crema hecha con legumbres amarillas (parecidas a los guisantes) que se sirve normalmente con un buen chorro de aceite de oliva por encima. Simple, pero con muchísimo sabor.
Nosotros la probamos acompañando a los gemista, y la combinación funcionaba de maravilla. Con un poco de pan o pita para mojar, ya tienes un plato que podría ser perfectamente un principal.
Pero también la vimos en versiones más elaboradas. En algún sitio la servían como base para otros platos, por ejemplo haciendo de cama para un pulpo braseado… y ahí ya entramos en otro nivel.
Sea como sea, la fava griega es una auténtica fantasía: cremosa, sabrosa y perfecta para compartir en la mesa mientras van llegando más platos.
Kolokithokeftedes
Los kolokithokeftedes fueron otro de esos platos que nos gustaron mucho… aunque en casa ya les hemos puesto un nombre propio: la croqueta griega.
Son básicamente buñuelos de calabacín, mezclados con queso feta, hierbas y especias, y fritos hasta quedar doraditos por fuera y muy jugosos por dentro. Un plato perfecto para compartir y picar mientras llegan más cosas a la mesa.
Pero claro… al probarlos no pudimos evitar hacer comparaciones internacionales.
Para nosotros entran dentro de esa categoría de “croquetas del mundo”, donde también meteríamos por ejemplo la alemana de patata. Están buenas, sí, pero no logran alcanzar ni superar a las españolas.
Así que lo sentimos Grecia… pero en esta categoría ganamos nosotros.
Loukoumades
Vamos con el primero de los postres griegos: los loukoumades. Y solo te vamos a dar un consejo antes de empezar: prepárate para mancharte y llenarte de dulce.
Los loukoumades son pequeñas bolitas de masa frita, algo así como unos mini buñuelos, que normalmente se sirven bañados en miel y espolvoreados con canela o frutos secos. El resultado es un postre crujiente por fuera, esponjoso por dentro y extremadamente dulce, muy extremadamente dulce…
Cuando llegan a la mesa ya sabes lo que va a pasar: empiezas con uno, luego otro… y cuando te quieres dar cuenta tienes los dedos pegajosos de miel y el plato vacío.
Además, hoy en día también los sirven con versiones más modernas, con chocolate, pistacho o incluso helado por encima. Pero los clásicos con miel siguen siendo una auténtica locura. Eso sí… si los pides para compartir, ten servilletas cerca. Las vas a necesitar.
Baklava
Seguimos con los auténticos reyes del dulce: la baklava. Si has viajado por Egipto, Albania o cualquier país árabe, seguro que ya te has cruzado con ella. Y por supuesto, en Grecia también es todo un clásico.
La baklava está hecha con capas finísimas de masa filo, rellenas normalmente de frutos secos como pistachos o nueces, y bañadas en un almíbar dulce o miel que le da ese sabor tan característico.
Lo mejor de todo es que hay mil versiones diferentes. Cambian los frutos secos, las formas, el tamaño o incluso el tipo de almíbar, así que en cada sitio puedes probar una distinta.
Durante el viaje probamos varias… y la conclusión fue bastante clara: todas nos encantaron. Da igual si es más crujiente, más jugosa o más dulce, la baklava siempre funciona. Es uno de esos postres que aparecen en medio mundo por una razón: está buenísima.
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Kataifi
Seguimos con el hermano del baklava: el kataifi, que se convirtió en nuestro segundo postre favorito del viaje.
A primera vista recuerda mucho a la baklava, pero en lugar de usar capas de masa filo, el kataifi está hecho con una masa muy fina en forma de hilos, casi como si fueran fideos crujientes. Dentro suele llevar frutos secos como pistacho o almendra, y por supuesto un buen baño de almíbar o miel que lo hace irresistible.
Durante el viaje no encontramos tantas variaciones como con la baklava, que aparecía en mil formatos diferentes. El kataifi suele ser más clásico en ese sentido. Eso sí, curiosamente hemos visto más versiones diferentes en sitios como Granada, donde las pastelerías árabes preparan kataifi con pistacho, almendra y otras combinaciones.
En Grecia lo probamos sobre todo en las tabernas, normalmente en su versión más tradicional… y aun así nos encantó. Crujiente, dulce y con ese toque de frutos secos que lo hace imposible de dejar.
Galaktoboureko
Y terminamos este pequeño recap de deliciosos platos griegos con una despedida dulce: el galaktoboureko.
Este postre es otra maravilla de la repostería griega. Está hecho con capas de masa filo crujiente que envuelven una crema suave de sémola y leche, y todo ello bañado con un almíbar dulce que le da ese toque tan característico de muchos postres de la región.
El contraste es lo mejor: crujiente por fuera y cremoso por dentro, con ese sabor dulce que lo convierte en un final perfecto después de una buena comida. Fue el final ideal para cerrar nuestro recorrido gastronómico por Grecia, un viaje lleno de platos simples pero llenos únicos, que nos dejaron con ganas de seguir probando cosas nuevas.
Así que con el galaktoboureko nos despedimos de este resumen… aunque seguro que la gastronomía griega volverá a aparecer cuando volvamos para conocer otro pedacito de Grecia.
🍹 Bebidas típicas de Grecia
Además de comer increíble, en Grecia también descubrimos varias bebidas tradicionales que forman parte de la experiencia gastronómica. Algunas son muy conocidas y otras nos sorprendieron bastante.
🔥 Raki (Tsipouro)
Este licor fuerte de uva es muy típico en Grecia, especialmente en el norte y en zonas como Macedonia, Tesalia o Creta. Se destila a partir de los restos de la uva que quedan tras hacer vino, algo parecido a lo que pasa con el orujo en España. Suele servirse frío y muchas veces aparece al final de la comida… o incluso acompañando pequeños meze.
Nosotros, sinceramente, no nos atrevimos 😅. Después de la experiencia en Albania, donde lo pedimos y casi morimos en alcohol, decidimos que una vez era suficiente para el viaje. Esta vez lo vimos pasar por otras mesas… y lo dejamos pasar también. No repetimos, gracias.
🥂 Ouzo
Probablemente la bebida más icónica de Grecia. Este licor con sabor a anís se produce principalmente en la isla de Lesbos, donde dicen que hacen el mejor. Se suele servir con hielo o un poco de agua, y ahí ocurre la magia: el líquido transparente se vuelve blanco lechoso al mezclarse.
En muchas tabernas lo sirven como aperitivo acompañado de pequeños meze, perfecto para empezar la comida mirando al mar. Tiene ese punto mediterráneo que recuerda un poco al pastis francés o al anís… pero con personalidad griega.
🍷 Vino griego
Grecia no solo es mitología y playas, también es tierra de vinos con historia milenaria. Cada región tiene sus propias uvas y estilos: desde los blancos frescos de Santorini hasta los tintos intensos de Macedonia y Peloponeso.
Durante nuestra ruta por Grecia, hemos podido disfrutar de diferentes jarritas de vinos locales y descubrir que acompañan de maravilla cualquier plato típico. Un tinto con souvlaki, un blanco con pulpo a la brasa… y lo mejor, a precios que aquí serían un lujo, allí una ganga. ¡PlanD de lo más foodie!
💵 Cuánto cuesta comer en Grecia
Si algo nos sorprendió de Grecia fue lo barato que resulta comer fuera. En muchas tabernas acabábamos pagando entre 15 € y 20 € por dos personas, normalmente pidiendo varios platos para compartir y hasta una jarrita de vino de la casa. Comer bien, abundante y con producto local es mucho más fácil de lo que esperábamos.
La única excepción que te encontrarás es Atenas, donde los precios suben un poco porque es el punto donde se concentra la mayor parte del turismo, pero incluso allí, alejándote un par de calles de las zonas más concurridas, siguen apareciendo tabernas con precios muy razonables. Si buscas bien, acabas cenando y comiendo muy muy barato.
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🤔 Consejos para disfrutar la gastronomía griega
Si hay algo que aprendimos viajando por Grecia es que comer bien es una de las partes fundamentales del viaje. La gastronomía griega no se disfruta igual si entras en el primer restaurante turístico que encuentras, así que hay algunos consejos que pueden marcar bastante la diferencia.
1. Pide siempre varios platos para compartir.
En Grecia lo normal es pedir diferentes platos para el centro de la mesa y probar un poco de todo. Muchas veces verás que llegan primero las salsas, ensaladas o pequeños entrantes y después carnes o pescados. Esto te permite probar más sabores en una sola comida y, además, suele salir mejor de precio que pedir un plato individual.
2. Busca tabernas locales, no restaurantes turísticos.
Un truco que suele funcionar muy bien es alejarse una o dos calles de las zonas más turísticas. En los lugares donde comen los locales encontrarás comida más auténtica, raciones más generosas y precios mucho más razonables. Si ves a familias griegas cenando o el menú está solo en griego, suele ser buena señal.
3. Pregunta por los platos del día.
Muchos restaurantes en Grecia trabajan con producto fresco y cocina casera, por lo que no todo está siempre en la carta. Preguntar por las especialidades del día puede llevarte a descubrir platos tradicionales que no aparecen en el menú y que suelen ser de lo mejor del restaurante.
4. Aprovecha el vino de la casa.
Algo muy típico en Grecia es pedir vino de la casa servido en jarrita. Es barato, suele estar bastante bueno y acompaña perfectamente a la comida. Si quieres probar algo local sin complicarte demasiado, esta suele ser una apuesta segura.
5. Cena más tarde y sin prisas.
En Grecia la comida es un momento social. Es normal que las cenas empiecen tarde y que las mesas se alarguen durante bastante tiempo. Lo habitual es pedir poco a poco, compartir platos y disfrutar con calma, sin la prisa que a veces tenemos cuando viajamos.
6. No te quedes solo con los platos más famosos.
Todo el mundo conoce el gyros o la ensalada griega, pero la cocina del país tiene muchísimo más: platos al horno, guisos, verduras, pescado fresco o carnes a la parrilla. Probar cosas nuevas suele ser la mejor forma de descubrir lo buena que puede ser la gastronomía griega.
Siguiendo estos pequeños consejos, comer en Grecia pasa de ser simplemente una parada durante el viaje a convertirse en una de las mejores experiencias del país.
Y hasta aquí nuestro viaje por la gastronomía griega, un recorrido lleno de platos sencillos, sabores mediterráneos y tabernas donde siempre apetece sentarse a comer. Pero Grecia no solo se disfruta con el estómago: es un país lleno de historia, paisajes increíbles y ciudades fascinantes. Si estás preparando tu viaje, te recomendamos echar un vistazo a nuestra ruta por Grecia en 9 días, descubrir los mejores yacimientos arqueológicos del país, leer nuestra guía de qué ver en Atenas o encontrar ideas sobre dónde dormir en Grecia para organizar tu aventura.
Porque al final, viajar también es eso: descubrir un lugar a través de sus sabores. Y en Grecia lo tenemos claro… nuestro Plan D fue, sin duda, comernos el país plato a plato.