El Parque Nacional de Cabañeros llevaba tiempo rondándonos la cabeza. Ya sabéis que nos encantan los planes rurales, las escapadas diferentes y los viajes en los que la naturaleza es la protagonista, así que sabíamos que tarde o temprano acabaríamos por aquí. Y esta vez no vinimos solos: nos acompañaron los padres de Aarón, porque nos parecía un destino perfecto para disfrutar en familia. Además, se convirtió en nuestro primer destino dentro de la provincia de Ciudad Real. Quédate si quieres tener un fin de semana lleno de rutas espectaculares, un safari entre ciervos, buitres, y disfrutar de la gastronomía manchega.

Álvaro buscando animales en Parque Nacional de Cabañeros.

Parque Nacional de Cabañeros, Ciudad Real.

🌄 Qué es el Parque Nacional de Cabañeros y por qué merece la pena

El Parque Nacional de Cabañeros es uno de los espacios naturales más importantes la provincia de Ciudad Real, y por supuesto de España. Se trata de una joya natural en la que se protege y conserva la gran biodiversidad de la zona. Está situado entre las provincias de Ciudad Real y Toledo, en pleno centro de Castilla-La Mancha, y protege más de 40.000 hectáreas de naturaleza salvaje. Aquí destacan sus bosques mediterráneos, las sierras, los ríos y las famosas rañas, unas grandes llanuras donde disfruta la fauna, y los que vamos a apreciarla.

 

Si te preguntas por qué merece tanto la pena visitar Cabañeros, para nosotros la respuesta es clara: porque conserva especies casi extintas. Además, tiene un dato curioso que dice mucho de él: es el parque nacional menos visitado de España. Y lejos de sonar mal, a nosotros nos parece un privilegio. Significa senderos tranquilos, miradores sin masificación (esto siempre suma en cualquier plan) y esa sensación de calidad de experiencias.

 

Álvaro en Cabañeros
Álvaro en Parque Nacional de Cabañeros.

 

Otro de los grandes motivos para venir es su fauna salvaje. Nosotros fuimos con la principal ilusión de ver animales y salimos encantados. Durante el safari vimos ciervos, corzos, liebres, conejos, buitres y águilas, además de esa emoción de ir escaneando cada arbusto “por si acaso”. Porque sí, aquí también vive el gran famoso del parque: el lince ibérico. Verlo es complicadísimo, no os vamos a vender humo. Es más fácil que te toque una cesta en la rifa del pueblo. Pero existe, está, y eso ya hace que algo de esperanza tengamos…

 

Y os contamos un pequeño cotilleo: parece que una parejita de linces ha encontrado su hogar en una zona del parque, y se han restringido accesos para no molestarles. Nos pareció precioso. Ojalá se queden y dentro de muy poco Cabañeros sea la casa de muchos de ellos.

 

En cuanto al paisaje, Cabañeros también tiene muchísimo que ofrecer. Conserva uno de los mejores ejemplos de monte mediterráneo ibérico, con encinas, alcornoques, jaras, madroños y una biodiversidad brutal. Dependiendo de cuándo vayas, cambia por completo: primavera verde y explosiva, verano más seco y salvaje, otoño con la berrea como protagonista e invierno ideal para observar aves.

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El mejor alojamiento para visitar Cabañeros

Nosotros nos alojamos en el Hotel Parque Cabañeros y fue la mejor decisión: cómodo, tranquilo y perfecto para conocer el parque nacional. Un sitio ideal para descansar tras un día de ruta.

🗺️ Nuestro fin de semana en el Parque Nacional de Cabañeros: ruta de 2 días entre naturaleza y fauna salvaje

Ciudad Real no es una de las provincias de las que más se suela hablar, pero os avisamos que a nosotros nos sorprendió y mucho. Nuestro fin de semana en el Parque Nacional de Cabañeros fue una mezcla de naturaleza salvaje, buena comida, rutas espectaculares y esa paz mental que solo aparece cuando cambias el móvil por unos prismáticos. Además, en esta ocasión viajamos con los padres de Aarón, así que buscábamos un destino cómodo, bonito y con planes para disfrutar en familia. Y el plan D, nos salió perfecto.

 

Nos alojamos en el Hotel Parque Cabañeros, una base perfecta para disfrutar de la zona y descansar rodeados de tranquilidad, pues estás en la puerta del parque. Durante dos días vivimos un safari al amanecer entre ciervos y águilas, probamos quesos manchegos con vino, hicimos senderismo entre cascadas y barrancos, y hasta casi nos pilla una tormenta… Vamos, un finde completito. Si estás pensando en organizar una escapada, así fue nuestra ruta por Cabañeros en 2 días.

🏨 Viernes: llegada al Hotel Parque Cabañeros y cena de bienvenida manchega

El viernes salimos de Madrid después de comer y pusimos rumbo al Parque Nacional de Cabañeros, un destino cercano perfecto para desconectar sin hacerte media España en coche. Tras unas horas de viaje, llegamos sobre las 20:00 al Hotel Parque Cabañeros, donde hicimos el check-in y aprovechamos para preguntar en recepción por las mejores rutas de la zona, accesos y recomendaciones para el fin de semana. Algo que siempre agradecemos cuando llegas a un destino nuevo: consejos de gente local.

 

Cartel Horcajo de los Montes.
Cartel Horcajo de los Montes.

 

Con el planeamiento medio armado, tocaba cenar en el restaurante del hotel. Y la verdad, empezamos fuerte. Pedimos el menú manchego: una tabla de quesos, una ensalada con mango y perdiz, una carne muy típica de Castilla-La Mancha. La caza menor ha estado muy ligada históricamente a esta tierra, así que probarla aquí tiene todo el sentido del mundo. De segundo pedimos solomillo de ciervo, otro clásico de las zonas de monte como esta. Durante siglos, la carne de ciervo ha formado parte de la cocina tradicional de interior, especialmente en comarcas vinculadas a la caza y la dehesa. Bien cocinada, como fue el caso, tiene un sabor potente pero fino y una textura espectacular. Nos gustó muchísimo.

 

Solomillo de ciervo con patatas.
Solomillo de ciervo con patatas.

 

Y el cierre fue con unos florones, dulce tradicional de masa frita acompañado de helado. A Álvaro le desbloqueó un recuerdo inmediato de su abuela Magdalena, que se los preparaba cuando era pequeño, así que el postre tuvo nuestro momento emotivo. Con la cena hecha y todo listo para el sábado, nos fuimos a descansar.

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¿Quieres conocer otro tesoro natural?

Si te gustan los paisajes sorprendentes, esta visita guiada por las Lagunas de Ruidera es una escapada perfecta entre aguas turquesas, cascadas y naturaleza en su estado más puro.

🌿 Sábado: centro de interpretación, cata de quesos, ruta de la Chorrera y Plaza de los Moros

El sábado fue el día más intenso de nuestro fin de semana en el Parque Nacional de Cabañeros, así que tocó empezar pronto. Desayunamos en el hotel y nos dirigimos al Centro de Interpretación de Cabañeros, que queda muy cerca del alojamiento. Se puede llegar caminando por una senda sencilla de unos 2 kilómetros, perfecta para ir entrando en ambiente. Durante el recorrido hay varios paneles explicativos sobre la flora del parque, así que incluso antes de llegar ya empiezas a conocer mejor este entorno. Jaras, encinas, alcornoques, madroños… aquí hasta el paseo sirve para aprender.

 

Horcajo de los Montes, Ciudad Real.
Ovejas en Horcajo de los Montes.

 

Una vez dentro, nos atendieron genial, nos recomendaron nuevas rutas y visitamos la exposición principal. Y lo decimos sin exagerar: es de las mejores que hemos visto en un centro de interpretación. Muy cuidada, moderna y fácil de seguir. La visita arranca explicando cómo cambian las estaciones en Cabañeros y cómo influyen en la vida del parque: migración de aves, épocas de reproducción, cambios en la vegetación o momentos clave como la berrea. Después vas pasando por diferentes espacios ambientados según los hábitats y animales del parque.

 

Hay zonas dedicadas a ciervos, buitres, cabras montesas y una parte que nos gustó especialmente: una pequeña cueva donde se representa la vida nocturna con lechuzas, búhos y murciélagos. También hay vídeos explicativos muy bien integrados que ayudan a entender el valor ecológico de este parque nacional. El final de la exposición muestra una vivienda tradicional con antiguos oficios de la zona. Nos pareció un acierto, porque visitar Cabañeros también es entender cómo se ha vivido históricamente en estas tierras.

 

Centro de interpretación Parque Nacional de Cabañeros.
Centro de interpretación Parque Nacional de Cabañeros.

 

Después volvimos al hotel para una actividad muy nuestra: una cata de quesos manchegos con vinos de la tierra. Sí, el nivel gastronómico del viaje iba fuerte y eso sabéis que nos gusta. Probamos distintos quesos acompañados de un vino blanco y un tinto manchego mientras nos explicaban tipos de curación, elaboración y matices. Pero la sorpresa llegó después, cuando nos enseñaron a hacer nuestra propia cuajada. Ver el proceso, prepararla y luego probarla fue una experiencia súper original y muy recomendable si buscas una experiencia diferente.

 

Cata de quesos manchegos.
Cata de quesos manchegos.

 

Tras comer, nos fuimos hacia una de las rutas más conocidas: la Chorrera de Horcajo. Es un sendero lineal muy fácil, ideal para hacer en familia. Desde el parking superior, el recorrido completo ronda una hora entre ida y vuelta, así que es muy asumible para casi cualquiera. El camino tiene puentes de madera, pequeñas pasarelas y zonas agradables que lo hacen entretenido. Al final se llega a la cascada, que pone el broche a una ruta sencilla pero resultona, especialmente si ha llovido en fechas recientes.

 

Álvaro en la Chorrera de Horcajo.
Álvaro en la Chorrera de Horcajo.

 

Volvimos al hotel y salimos para la siguiente actividad del día: una ruta guiada por la Plaza de los Moros, bastante más completa y con un enfoque histórico y natural muy interesante. Se trata de una ruta circular que asciende por la zona alta sobre Horcajo de los Montes hasta una cresta donde se conservan restos de lo que fue una antigua muralla árabe. Desde arriba las vistas merecen mucho la pena: el pueblo abajo, las sierras alrededor y los Montes de Toledo cerrando el horizonte.

 

Aarón en la Plaza de los Moros, Parque Nacional de Cabañeros.
Aarón en la Plaza de los Moros, Parque Nacional de Cabañeros.

 

Durante el recorrido el guía nos fue explicando muchísimos detalles sobre la vegetación del entorno. Nos llamó especialmente la atención la cantidad de flores, entre ellas varias orquídeas silvestres, además de distintos tipos de jaras. Álvaro, amante oficial de las jaras, iba súper feliz. También hablamos de insectos, fauna local y usos tradicionales de algunas plantas. Terminamos justo cuando el cielo empezaba a amenazar tormenta. Nos libramos por poco, que también tiene mérito.

🦌 Domingo: safari fotográfico al amanecer y ruta del Boquerón del Estena

El domingo sonó el despertador a una hora que no debería existir en fin de semana. Nos levantamos muy, muy, pero que muy temprano, prácticamente antes que los propios animales, para vivir una de las experiencias estrella del viaje: un safari fotográfico en 4×4 por el Parque Nacional de Cabañeros.

Safari fotográfico Parque Nacional de Cabañeros.
Safari fotográfico Parque Nacional de Cabañeros.

 

Salimos desde el Centro de Interpretación de Cabañeros y, tras unos diez minutos en coche, entramos en la zona del parque donde comenzaba la actividad. Allí nos entregaron prismáticos a cada uno, detalle que se agradece muchísimo, y arrancamos el recorrido con emoción. La primera parte transcurrió por zonas de monte bajo mediterráneo, dominadas por jaras, retamas, romero y matorral denso. Este paisaje, tan típico de Cabañeros, es refugio perfecto para muchísima fauna. No tardaron en aparecer las primeras protagonistas de la mañana: liebres cruzando a toda velocidad, perdices caminando con esa dignidad que tienen siempre y un montón de pequeñas aves moviéndose entre ramas.

 

Álvaro buscando animales en Parque Nacional de Cabañeros.
Álvaro buscando animales en Parque Nacional de Cabañeros.

 

Después atravesamos un pequeño alcornocal, uno de los ecosistemas más bonitos del parque. Entre los árboles empezamos a ver cómo corzos y ciervos corrían entre los arbustos al detectar nuestra presencia. Pero el momentazo llegó al entrar en la famosa raña de Cabañeros, la gran llanura herbácea que ha hecho que muchos conozcan este lugar como el Serengeti español. Frente a nosotros aparecieron varios grupos de ciervos pastando tranquilamente en mitad de la llanura. Todo muy relajado… hasta que nos vieron. En ese momento recordaron que siguen siendo más rápidos que nosotros y pusieron cierta distancia.

 

Ciervos del Parque Nacional de Cabañeros.
Ciervos del Parque Nacional de Cabañeros.

 

En una parte del recorrido nos dejaron bajar del vehículo para caminar un rato por el camino con los prismáticos. Sin ruido de motor, sin prisas y sin asustar a la fauna. Después nos recogió de nuevo el guía y sacó el telescopio para observar buitres posados en los riscos del parque. Desde arriba nos vigilaban ellos a nosotros. Dato interesante: Monfragüe y Cabañeros concentran algunas de las mayores colonias de buitres de España, así que si te gustan las aves rapaces, este sitio tiene que estar en tu lista.

 

Buitres Parque Nacional de Cabañeros.
Buitres Parque Nacional de Cabañeros.

 

También hicimos varias paradas para observar un águila ratonera y otra rapaz que no supimos identificar del todo. Entre la emoción y que algunas aves no colaboran quedándose quietas, bastante hicimos. La última parte del safari sirvió para entender el origen del nombre del parque. Cabañeros hace referencia a las antiguas cabañas donde se resguardaban pastores y ganaderos cuando pasaban temporadas aquí con el ganado. Algo así como tu apartamento de verano… pero cambiando aire acondicionado por chimenea y piscina comunitaria por ovejas. También visitamos una pequeña sala con fotografías antiguas de la zona, muy curiosa para ver cómo era este entorno hace décadas.

 

Cabaña de Pastores, Parque Nacional de Cabañeros.
Cabaña de Pastores, Parque Nacional de Cabañeros.

 

Terminada la actividad, volvimos al hotel, hicimos el check-out y nos tomamos un café bastante necesario. Había madrugón acumulado y todavía quedaba la última aventura del fin de semana.

 

Pusimos rumbo a la ruta del Boquerón del Estena, una de las más conocidas del entorno del Parque Nacional de Cabañeros. Es una ruta lineal y bastante sencilla, con algún tramo de piedras y pequeños desniveles, pero perfectamente asumible con calzado cómodo. Calculad unos 45 minutos de ida y otros 45 de vuelta, aunque si eres de parar a hacer fotos (hola, nosotros), algo más. Durante casi todo el recorrido te acompaña el río Estena, lo que hace el camino muy agradable. El final llega a una zona rocosa con vistas al cauce, perfecta para parar un rato antes de volver.

 

Final de la Ruta del Boquerón del Estena.
Final de la Ruta del Boquerón del Estena.

 

Pero aquí hay otro protagonista inesperado: los fósiles marinos. En esta ruta se conservan los rastros del que fue conocido como uno de los gusanos marinos más grandes de su época. Lo que hoy se puede ver son los túneles y galerías que excavó hace cientos de millones de años, cuando esta zona estaba cubierta por el mar. Sí, donde tú vas con botas de senderismo hubo un fondo marino.

 

Fósiles de la Ruta del Boquerón del Estena.
Fósiles de la Ruta del Boquerón del Estena.

 

Después regresamos al parking, comimos en un restaurante de la zona y emprendimos la vuelta a casa. Fue un fin de semana intensísimo en el Parque Nacional de Cabañeros y nos quedamos con muchas ganas de volver. Nos faltan más rutas, vivir la famosa berrea en otoño y, quién sabe, quizá algún día cruzarnos con el lince ibérico. Eso ya sería tocar la lotería.

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📍 Que ver en el Parque Nacional de Cabañeros

🌾 La Raña de Cabañeros

Si hay un lugar que representa al Parque Nacional de Cabañeros, ese es la Raña. Una inmensa llanura abierta rodeada de monte y sierras donde la fauna se mueve con total libertad. Es, probablemente, la imagen más famosa del parque y entendemos perfectamente por qué.

 

A nosotros nos dejó boquiabiertos. La madre de Aarón no paraba de repetir que le recordaba muchísimo al Kruger de Sudáfrica, donde estuvimos hace un tiempo. Salvando las distancias, claro… aquí cambias jirafas por ciervos, pero esa sensación de paisaje abierto, horizonte limpio y animales moviéndose a lo lejos existe de verdad.

 

Además, al ser una zona tan despejada y plana, permite observar muy bien a los animales incluso desde bastante distancia. Si vas con prismáticos, mejor todavía. Para nosotros fue el lugar más impactante visualmente del viaje

🌿 Centro de Interpretación de Cabañeros

Muchas veces los centros de interpretación se visitan por compromiso. Aquí no pasa eso. El Centro de Interpretación de Cabañeros, muy cerca de Horcajo de los Montes, nos pareció de los mejores que hemos visto. Está muy bien diseñado, es entretenido y ayuda a entender el parque antes de lanzarte a recorrerlo.

 

Explica cómo cambian las estaciones, cómo afectan a las migraciones de aves, la flora local, la fauna y también la forma de vida tradicional en la zona. Hay recreaciones de hábitats, audiovisuales y zonas inmersivas bastante cuidadas. Nos parece una parada muy recomendable, especialmente si es tu primera visita o si viajas con niños.

💦 Chorrera de Horcajo

La Chorrera de Horcajo es una de las rutas más fáciles y agradables que hacer en el entorno de Cabañeros. El sendero es lineal, corto y asumible, con puentes de madera y pasarelas que lo hacen entretenido. Termina en una pequeña cascada que, en época de lluvias, gana bastante protagonismo. Nos parece una opción perfecta para familias con niños o para quien busca una caminata tranquila sin complicarse demasiado.

🪨 Boquerón del Estena

Otra visita imprescindible en el Parque Nacional de Cabañeros es el Boquerón del Estena, una ruta sencilla pero divertida. El camino sigue el río Estena, y vas caminando entre vegetación y formaciones rocosas. Es un paseo agradable y muy asumible para casi cualquiera. Lo más llamativo son sus fósiles marinos, visibles en algunas rocas del recorrido. Hace cientos de millones de años esta zona estaba cubierta por el mar, y todavía hoy se ven estos rastros de antiguos organismos.

🏰 Plaza de los Moros

Si te apetece una ruta algo más larga y con más desnivel, la Plaza de los Moros nos pareció una opción muy buena. Además del interés histórico por los restos de una antigua fortificación islámica, lo mejor está arriba. Desde la cresta se contemplan los Montes de Toledo en toda su magnitud, y ahí entiendes de verdad lo enorme y salvaje que es este territorio.

 

Nosotros la hicimos con guía y lo recomendamos mucho, porque vas aprendiendo sobre plantas, flores silvestres, fauna e historia del lugar. Para senderistas que quieran algo más completo, encaja muy bien.

🌳 Para senderistas con ganas de más

Si buscas rutas más exigentes o tienes más tiempo, nos hablaron muy bien de varias opciones dentro del entorno del parque como:

Ruta del ChorroChorrera ChicaRocigalgo, bastante más larga y exigente. Hay una ruta que combina las tres y dura unas 9 horas. Nos las apuntamos para una próxima visita, porque sí, salimos de Cabañeros con ganas de volver.

🏡 Horcajo de los Montes

Es una de las principales puertas de entrada al parque y un pueblito muy cómodo para alojarse. Desde aquí tienes cerca rutas, actividades guiadas, restaurantes y centros de visitantes. Además, tiene ese ambiente tranquilo de pueblo serrano que acompaña muy bien una escapada rural, pero sin renunciar a la posibilidad de restauración y servicios básicos. Nosotros nos quedamos aquí y repetiríamos sin pensarlo demasiado.

🏨 Dónde alojarse en el Parque Nacional de Cabañeros: nuestra experiencia

Si buscas dónde alojarse en el Parque Nacional de Cabañeros, una de las mejores zonas para hacerlo es Horcajo de los Montes. Está muy bien situada para recorrer el parque, hacer rutas y acceder a actividades guiadas sin perder tiempo en desplazamientos. Como ya sabéis nosotros nos quedamos en el Hotel Parque Cabañeros y nos pareció una opción muy cómoda para una escapada de fin de semana. En nuestro caso, optamos por dos habitaciones dobles, amplias, todo muy limpio y bien cuidado.

 

Álvaro en Hotel Cabañeros.
Álvaro en nuestra habitación en Cabañeros.

 

La ubicación fue clave, ya que teníamos cerca el Centro de Interpretación, varias rutas y el punto de salida del safari. También nos gustó el restaurante del hotel, donde probamos productos típicos de la zona como quesos manchegos, perdiz, ciervo y florones. Además, allí mismo hicimos una cata de quesos manchegos con vino y una actividad para aprender a hacer cuajada, un plan muy original.

 

📍 ¿Lo recomendaríamos?

Sí, sobre todo para:

Escapadas en pareja, viajes en familia, fin de semana rural, recorrer Cabañeros y dormir cerca del parque. Aprovechas más el tiempo, reduces coche y disfrutas la experiencia con más calma.

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¿Nuestro próximo planD?

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🍂 Mejor época para visitar el Parque Nacional de Cabañeros

Elegir la mejor época para visitar el Parque Nacional de Cabañeros depende bastante de lo que busques. Lo bueno de este destino es que cambia mucho según la estación, así que puedes repetir viaje y encontrarte paisajes casi distintos. Nosotros somos muy fans de eso:

 

🌸 Primavera: Cabañeros en su versión más fresca

Para muchos, la mejor época para venir. En primavera el parque está más verde, con más agua y con una sensación de temperatura mucho más agradable. Arroyos con más vida, campos llenos de color y muchísima actividad en la naturaleza.

 

Además, florecen muchas especies mediterráneas y entre ellas las míticas jaras, planta oficialmente adorada por Álvaro desde el viaje a Cáceres. Cuando están en flor, algunas zonas del parque parecen otro sitio.

 

A nivel clima, nos parece una estación comodísima: sudadera a primera hora y al caer la tarde, manga corta al mediodía y ganas de estar fuera todo el día. Muy buen momento para rutas como la Chorrera de Horcajo o el Boquerón del Estena. Nosotros vinimos en está época.

 

 

☀️ Verano: días largos y cielos limpios

 

En verano hace más calor, eso no os lo vamos a maquillar. El sol aprieta bastante, especialmente al mediodía, así que conviene organizarse bien. La ventaja es que suele hacer muy buen tiempo, los días son largos y puedes aprovechar muchísimo madrugando. De hecho, es una época muy buena para actividades de observación de fauna a primera hora, cuando todavía hay temperaturas llevaderas y más movimiento animal.

 

Nuestro consejo: rutas temprano, comida tranquila, siesta estratégica y volver a salir al atardecer. Método infalible.

 

 

🍁 Otoño: berrea, colores y ambiente idílico

 

El otoño tiene algo especial en Cabañeros. Aparecen los tonos marrones, ocres y rojizos, la luz cambia y el paisaje gana ese punto elegante que solo tiene esta estación. Una fantasía para quien disfruta del monte en tranquilidad.

 

Además, llega uno de los momentos más famosos del parque: la berrea. Es la época de celo del ciervo, cuando los machos emiten potentes bramidos para atraer a las hembras y marcar territorio frente a otros rivales. Escucharlo en directo impresiona bastante más de lo que parece leído.

 

Y aquí viene lo importante: Cabañeros es uno de los mejores lugares de España para vivir la berrea, gracias a la gran población de ciervos y a espacios abiertos como la raña, donde es más fácil observar comportamientos naturales sin alterar demasiado a los animales. Si nos preguntáis por una época top para volver, la tenemos bastante clara.

 

 

❄️ Invierno: calma, aves y otro ritmo

 

El invierno muestra una versión más tranquila del parque. Hay menos visitantes, más silencio y una mezcla de colores entre verdes oscuros, tonos tierra y cielos despejados que también tiene muchísimo encanto.

 

Es buena época para quien busca desconectar de verdad y disfrutar de rutas sin calor. Además, los meses fríos son interesantes para la observación de aves rapaces, muy presentes en la zona durante todo el año. Eso sí, trae ropa de abrigo para primeras horas y últimas horas del día, porque aquí el campo aprieta (y bastante) con el termómetro.

El Parque Nacional de Cabañeros nos ha confirmado algo que ya sabíamos: los Parques Nacionales de España son un planazo. Ya nos pasó en Ordesa y Monte Perdido, en Monfragüe o entre volcanes en Timanfaya, y ahora sumamos este rincón de Castilla-La Mancha a la lista. Si buscas naturaleza, desconexión y una escapada diferente, aquí tienes una apuesta segura. Porque a veces no hace falta irse lejos para encontrar algo grande, solo tener un buen Plan D.

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