Hay destinos que siempre quedan para después, que se aparcaban cada vez que organizábamos un viaje nuevo. Ontinyent era nuestro plan D en todos los sentidos, el que cedía el sitio a Bocairent, a Xàtiva, a cualquier otra escapada que se colaba por delante. Llevábamos años pasando por la autovía, viendo el cartel y pensando «algún día». Pues bien: ya sabéis lo que pasa con los planes D. Siempre acaban siendo los mejores.

Qué ver en Ontinyent, Valencia.

Ontinyent, Valencia.

📖 Un poco sobre Ontinyent

Ontinyent no es un pueblo que se explique en dos frases. Lleva habitada desde la prehistoria, aunque el núcleo que hoy reconocemos nació en época musulmana, cuando la Vila empezó a tomar forma entre el río y la montaña. Jaime I la conquistó en el siglo XIII y desde entonces la ciudad fue creciendo hacia arriba, literalmente: las casas del barrio histórico se fueron construyendo sobre las antiguas murallas, usando la piedra medieval como cimiento de lo que vino después. Esa superposición de épocas es una de las cosas que más nos llamó la atención paseando por allí.

 

Ontinyent Valencia.
Letras de Ontinyent.

 

Pero Ontinyent no es solo historia. Es una ciudad con una identidad festera muy marcada: las fiestas de Moros y Cristianos, declaradas de Interés Turístico Nacional, transforman la ciudad cada agosto. Y luego están els Gregorants, una tradición curiosísima en la que los niños le dan el chupete a una tortuga para despedirse de él para siempre, porque si no, la tortuga se enfadará. El textil tampoco se queda atrás: Ontinyent fue durante décadas sinónimo de mantas en toda España, una industria que dejó su huella en la arquitectura, en los museos y hasta en el paisaje urbano, con chimeneas de antiguas fábricas que siguen en pie por toda la ciudad. Hay hasta una ruta dedicada a ellas.

🏛️

Dormir en un palacio neomudéjar del siglo XIX tiene su punto

Si te quedas a dormir en Ontinyent, el Hotel Kazar es una opción difícil de superar: un edificio histórico en pleno centro con piscina en azotea y cocina mediterránea de producto local.

🚗 Cómo llegar y dónde aparcar en Ontinyent

Nosotros fuimos desde Madrid utilizando la A-3 y enlazando con la A-31 dirección Alicante. El trayecto es muy cómodo y en poco más de dos horas estábamos aparcando en Ontinyent. Y sí, aparcando sin drama: hay varios parkings públicos gratuitos cerca del centro, algo que siempre se agradece.

 

Si salís desde Valencia, tenéis varias opciones:

 

  • En coche: unos 45 minutos por la A-7, la opción más cómoda y flexible.

 

  • En tren: Renfe tiene servicio desde la Estació del Nord, aunque el trayecto ronda las 2 horas y media. Ojo, la línea Valencia-Xàtiva-Alcoi está en obras y el tramo se cubre con autobús sustitutorio hasta 2026, así que consultad horarios actualizados en renfe.com antes de salir.

 

  • En autobús: ALSA opera la línea directa desde la estación de autobuses de Valencia.

 

Si venís desde Madrid en transporte público la cosa se complica bastante. Podéis combinar alta velocidad con autobús, pero en ese caso el coche es sin duda vuestra mejor opción.

🚗

¿Necesitas coche para el viaje?

Para moverte por esta zona con libertad, aquí tienes un comparador de confianza donde ver cientos de ofertas, precio final sin letra pequeña y cancelación gratuita si cambian los planes.

👀 Qué ver en Ontinyent en un día

Palau de la Vila

El Palau de la Vila fue nuestra primera parada del sábado y, si tuviéramos que elegir un solo sitio de Ontinyent, probablemente ganaría él. Es el edificio más antiguo de la ciudad, y se nota. Arranca como alcázar musulmán, el lugar donde vivía el cadí antes de que Jaume I conquistara la ciudad en 1245. A partir de ahí pasó a ser residencia real, y por aquí se quedaron a dormir el propio Jaume I, su hijo Pere III y su nieto Jaume II. Luego palacio nobiliario, posteriormente abandono, y finalmente recuperación.

 

Ayuntamiento de Ontinyent.
Ayuntamiento de Ontinyent.

 

Lo que más nos enganchó fue precisamente eso: que la rehabilitación que se hizo entre 2008 y 2011 no intenta fingir que el edificio es nuevo. Las capas se ven, y eso le da un carácter que los sitios demasiado restaurados pierden. Desde 2012 acoge las sesiones plenarias del ayuntamiento, los museos y la oficina de turismo.

 

Museo del Palau de la Vila.
Museo del Palau de la Vila.

 

Dentro no os perdáis la exposición de campanas, que ocupa lo que fue la antigua entrada a la ciudad, un arco gótico integrado en el edificio, ni el Museu dels Gegants i Cabets. Pero lo mejor está fuera: las vistas desde el Palau sobre el barranco, con los dos puentes al fondo, son una de las imágenes más bonitas de todo Ontinyent.

Refugio antiaéreo del Regall

Justo debajo del centro, excavado en la roca bajo las calles de la Vila, está el refugio antiaéreo del Regall. Es el primero que se rehabilitó de todos los que hay catalogados en Ontinyent, precisamente porque era el único al que se podía acceder, y hoy es uno de los dos visitables junto al de la antigua fábrica de Tortosa i Delgado.

 

Refugio antiaéreo del Regall.
Refugio antiaéreo del Regall.

 

Durante la Guerra Civil, la aviación italiana aliada de Franco atacó sin descanso la franja mediterránea desde su base en Mallorca. Ciudades cercanas como Xàtiva o Alcoy sufrieron esos bombardeos, y Ontinyent, que durante el conflicto había reconvertido buena parte de su industria textil en producción de munición, era un objetivo potencial. Por eso se construyó una docena de refugios repartidos por toda la ciudad. El Regall era el refugio público del centro, el que estaba al alcance de cualquier vecino que oyera las sirenas.

 

Las bombas nunca cayeron sobre Ontinyent. Los refugios se construyeron, la gente entró a esperar, y la ciudad tuvo la suerte que otras no tuvieron. Pero bajar ahí dentro te hace entender el miedo que debió de existir. El ambiente es muy particular: mucha condensación, las paredes arcillosas que casi se deshacen al tacto y el aire que se carga enseguida. No hace falta que nadie os explique nada. El espacio habla solo.

Casco histórico de Ontinyent

Después del refugio nos perdimos por el barrio medieval, y esa es exactamente la palabra: perderse. El entramado de calles de la Vila no sigue ninguna lógica aparente, y tiene todo el sentido: fue diseñado como fortaleza, no como ciudad cómoda. La orografía hacía el trabajo defensivo por sí sola, con el río Clariano protegiéndola por un lado y el barranco del Regall por otro.

 

Calles de Ontinyent.
Calles de Ontinyent.

 

Las murallas, que arrancan del siglo XI, completaban el perímetro. Y lo más curioso es que esas murallas no desaparecieron: las casas que veis hoy colgadas sobre el barranco están literalmente construidas encima de ellas, usando la piedra medieval como cimiento. En el siglo XV, Ontinyent era la tercera ciudad más importante de Valencia al sur del Xúquer, solo por detrás de Xàtiva y Orihuela.

 

Aarón en Ontinyent.
Aarón en Ontinyent.

 

La Vila fue declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1974, y en los últimos años han pintado las fachadas de colores vivos que le dan un aspecto muy alegre sin quitarle un gramo de autenticidad. En uno de los talleres que encontramos con la puerta abierta había un vecino arreglando tranquilamente uno de los cabuts, como si fuera la cosa más normal del mundo.

 

Álvaro y Aarón en Ontinyent.
Álvaro y Aarón en Ontinyent.

 

Por el camino van apareciendo pequeñas plazas, miradores inesperados desde los que verás el río, y al fondo, el Puente de Santa María.

🏔️

Tres rincones imprescindibles en un solo día

Si tienes un día libre desde Valencia, esta excursión a Altea, Guadalest y las Fuentes del Algar lo combina todo: pueblo costero, castillo de montaña y cascadas donde bañarse, con guía en español.

El Pont Vell

Continuamos hacia el río pasando por delante del ayuntamiento, por una calle que nos condujo directamente al Pont Vell. El Pont Vell es un puente de piedra construido en 1500 que durante siglos fue el único acceso de entrada y salida de la Vila. Quinientos años después sigue en pie sobre el río Clariano, y la perspectiva desde abajo es de las que no te esperas: agua, todo muy verde, y al fondo el barrio medieval entero asomándose desde arriba con sus casitas de colores colgadas sobre la muralla.

 

Pont Vell, Ontinyent.
Pont Vell, Ontinyent.

 

Hay varios puntos a lo largo del río desde los que la foto cambia completamente. Si tenéis tiempo, no os quedéis en uno solo

Parque de las Mamás Belgas

Hay lugares que te cuentan una historia antes de que nadie abra la boca. El Parque Inundable de las Mamás Belgas es uno de ellos. Paseando por ese espacio verde junto al río, con las vistas de las casitas de colores del barrio medieval arriba y las chimeneas de las antiguas fábricas textiles recortándose en el horizonte, cuesta imaginar lo que ocurrió aquí en septiembre de 2019.

 

Vistas a Ontinyent.
Vistas a Ontinyent.

 

Aquella noche una DANA descargó más de 300 litros por metro cuadrado en pocas horas sobre Ontinyent. El barrio de las Mamás Belgas, que ocupaba ese mismo suelo junto al río, quedó arrasado. Los vecinos que vivían allí tuvieron que escalar por las zarzas y subir la montaña para ponerse a salvo. Por suerte no hubo víctimas, pero las casas quedaron destruidas. Ontinyent se enfrentó entonces a una decisión difícil: reconstruir en el mismo sitio y arriesgarse a que volviera a ocurrir, o hacer algo diferente. Eligieron lo segundo.

 

Derribaron lo que quedaba y construyeron un parque inundable diseñado para absorber las riadas futuras, convirtiendo el punto más vulnerable de la ciudad en su mejor defensa. Nos contaron la historia y nos pareció de una lógica aplastante: a veces la solución más valiente no es la que más gusta, sino la que evita tener que volver a pasar por lo mismo.

 

Barrio Mamás Belgas.
Barrio Mamás Belgas.

 

El mundo lo ha entendido así también. El Parque de las Mamás Belgas acaba de recibir uno de los considerados Óscar de la arquitectura a nivel mundial, el UIA 2030 Award, y recibe visitas de arquitectos y urbanistas de todo el mundo que vienen a estudiar cómo una ciudad pequeña fue capaz de liderar un proyecto de regeneración urbana que hoy es ejemplo global.

Museo textil de la Comunidad Valenciana

El Museo Textil de la Comunitat Valenciana ocupa la antigua fábrica de Hilados Manuel Revert Nadal, a orillas del río Clariano, y fue inaugurado en 2022. Por un lado están los telares. Algunos tienen siglos encima y están en un estado de conservación perfecta. Verlos de cerca, entender la escala de esa maquinaria y pensar en la gente que pasaba el día entero delante de ellos, te da una perspectiva muy distinta de lo que significa la industria textil en Ontinyent. No es solo historia económica, es historia humana.

 

Museo textil.
Museo textil.

 

Y luego está el espacio cultural, donde nos encontramos con una exposición de fotografías de la Guerra Civil que no nos esperábamos para nada. Imágenes de una época muy oscura de nuestro país que le dan al museo una profundidad que va mucho más allá de los tejidos. Fue una visita que te remueve un poco por dentro.

 

  • Horario: de martes a viernes de 9:30 a 16:30 h, sábados y domingos de 9:30 a 13:30 h. Lunes y festivos cerrado.
  • Entrada: gratuita.

Iglesia de Santa María

Hay un edificio en Ontinyent que no necesita presentación porque os lo vais a encontrar mirando a cualquier lado: la Iglesia de Santa María. Su campanario de 71,6 metros se recorta contra el cielo desde casi cualquier punto del pueblo, y cuando descubres que es el más alto de toda la Comunitat Valenciana, por encima del Micalet de Valencia y del campanario de la Seu de Xàtiva, lo entiendes perfectamente.

 

Iglesia de Santa María, Ontinyent.
Iglesia de Santa María, Ontinyent.

 

La iglesia fue construida en el siglo XIV, sobre lo que antes fue una mezquita árabe (algo muy típico como ya sabéis), y ha ido acumulando capas con el tiempo: gótico en la nave principal, renacimiento en la portada, barroco en el campanario que empezaron a levantar en 1689 y tardaron veinte años en terminar. Dentro hay obras de Mariano Benlliure y cuadros de José Segrelles, aunque nosotros no pudimos comprobarlo porque cuando llegamos estaba cerrada.

 

Nos quedamos con muchas ganas de entrar, pero ya hemos aprendido la lección con Ontinyent: cuando algo se queda pendiente, hay que volver. Y cuando volvamos a pasar por delante, pararemos. Si vosotros podéis, consultad horarios directamente en la oficina de turismo o en la parroquia antes de ir, porque pueden variar.

🍫

Costa Blanca en un día: Altea, Villajoyosa y Benidorm desde Valencia

Si quieres aprovechar un día para conocer lo mejor de la costa alicantina, esta excursión con guía lo cubre todo: cascos históricos, vistas al Mediterráneo y degustación de chocolate incluida.

El Pou Clar

Si hay un nombre que todo el mundo asocia con Ontinyent antes de haber pisado el pueblo, ese es el Pou Clar. La foto la tenemos todos en la cabeza: agua de un azul turquesa imposible, roca caliza, naturaleza en estado puro. Y la realidad, según nos cuentan amigos y gente de allí, no defrauda. Nosotros no pudimos ir esta vez, la agenda del fin de semana no dio para más, y es una de las pocas cosas que nos quedaron pendientes. Pero os lo recomendamos igualmente porque sería un crimen no mencionarlo.

 

El Pou Clar es una sucesión de seis pozas naturales excavadas en la roca por el río Clariano, cada una con su nombre, su tamaño y su carácter: el Pou dels Esclaus, el Pou Clar, el Pou Gelat, el Pou de la Reixa, el Pou Fosc y el Pou dels Cavalls. Las más cristalinas son el Pou Clar y el Pou de la Reixa, y en algunos puntos el agua supera los cinco metros de profundidad. Está a unos tres kilómetros del centro, perfectamente accesible a pie desde el parking de la piscina cubierta de Ontinyent.

 

Un par de cosas importantes a tener en cuenta: en julio y agosto el acceso está regulado y es necesaria reserva previa. En esos meses el parking junto a las pozas está cerrado y hay que llegar andando o en bus lanzadera desde el polideportivo. Fuera de temporada alta el acceso es mucho más tranquilo. No se permite entrar con comida, neveras ni mascotas.

🍽️ Dónde comer en Ontinyent

La primera toma de contacto con la gastronomía de Ontinyent fue el viernes por la noche, nada más llegar. Fuimos al Nou Tibot, un bar sin pretensiones que nos recibió con exactamente lo que necesitábamos después de un viaje desde Madrid: una tabla de embutidos locales, sepia, champiñones salteados, pan con aceite y alioli, y para terminar una bandejita de dulces típicos con la coca de Ontinyent como protagonista. Sencillo, rico y local.

 

Embutidos de Ontinyent.
Embutidos de Ontinyent.

 

El sábado al mediodía tocó arroz al forn, un plato que sabéis que nos encanta, y que compite directamente con la paella valenciana. Con carne, garbanzos y esa costra dorada por encima que lo hace tan reconocible. Si tenéis ocasión, no lo dejéis escapar.

 

Arroz al forn.
Arroz al forn.

 

Y el domingo cerramos con el esmorçar en el Hotel Kazar, y fue un final a la altura del fin de semana. El esmorçar es una institución en la Comunitat Valenciana, un desayuno contundente a base de bocadillo que viene de la tradición de los trabajadores del campo y que hoy sigue siendo un ritual social de primer orden. El nuestro fue una brascada: filete de ternera a la plancha, jamón serrano y cebolla pochada, todo dentro de un pan crujiente y servido caliente. La sala del Kazar donde desayunamos era enorme y preciosa, nos hizo plantearnos seriamente si no deberíamos haber dormido allí.

 

Coca de Ontinyent.
Coca de Ontinyent.

🛏️ Dónde dormir en Ontinyent

Nosotros nos alojamos en un apartamento, que también es una opción perfectamente válida para un fin de semana en Ontinyent. Pero si tuviéramos que repetir, lo haríamos en el Hotel Kazar, y no tenemos ninguna duda al decirlo.

 

El Kazar es un palacio neomudéjar de finales del siglo XIX en pleno centro de la ciudad, cuatro estrellas con terraza en la azotea y piscina, y un edificio que por sí solo ya justifica la elección. Pudimos verlo por dentro cuando fuimos a desayunar el domingo, y la sala donde nos sentamos era enorme, preciosa, de esas que te hacen sentir que el fin de semana ha merecido la pena incluso antes de probar la brascada. Las habitaciones son amplias, la ubicación es inmejorable para moverse por el centro a pie, y el desayuno tiene muy buena pinta. Puedes ver sus diferentes ofertas aquí.

💡 Consejos para visitar Ontinyent

🗓️ Reserva la visita guiada de la oficina de turismo. Es gratuita, parte del Palau de la Vila y merece mucho la pena. Nosotros la hicimos y fue lo que nos permitió conocer muchas de las cosas que os hemos contado. Las plazas son limitadas, así que reservad con antelación: podéis llamar al 962 91 60 90 o escribir a turisme@ontinyent.es.

 

🌡️ Evitad los meses de más calor. Ontinyent es un pueblo de interior y en julio y agosto el calor puede ser bastante intenso. La primavera y el otoño son las épocas ideales para disfrutarlo con comodidad.

 

💧 Si queréis ir al Pou Clar, mejor fuera de temporada alta. En verano el acceso está regulado, hay que reservar plaza y la zona se llena mucho. En primavera u otoño lo tendréis prácticamente para vosotros, aunque el agua estará más fría.

 

🏘️ Combinadlo con Bocairent o Xàtiva. Si venís de fin de semana y tenéis ganas de exprimir la zona, cualquiera de estos dos pueblos os queda a un tiro de piedra y los dos merecen mucho la pena. Nosotros tenemos artículos sobre los dos si queréis tirar del hilo.

 

🚗 El coche es imprescindible si venís de Madrid. Os dará libertad para moveros por los alrededores y para llegar al Pou Clar sin depender de horarios.

🗺️ Qué ver cerca de Ontinyent

La zona en la que está Ontinyent da mucho más de sí, y si tenéis tiempo os animamos a combinar la visita con alguno de estos pueblos cercanos.

 

  • Bocairent es el que más nos cuesta describir sin caer en los superlativos. Está a solo 10 minutos de Ontinyent y es de esos pueblos que llevan años en nuestra lista de favoritos de la Comunitat Valenciana. El casco histórico medieval es una pasada, con casas apiñadas en la ladera y calles que no llevan a ningún sitio concreto pero que merece la pena recorrer. Y luego están las Covetes dels Moros, unas habitaciones excavadas directamente en la pared de roca de la montaña que no tienen nada igual en toda la zona. Si venís hasta Ontinyent y no os acercáis, estáis cometiendo un error.

 

  • Xàtiva nos tiene completamente enamorados, y eso que ya la hemos visitado más de una vez. Está a unos 30 minutos hacia el norte y su castillo, que se extiende a lo largo de toda la cima de la montaña, es uno de los más impresionantes que hemos visto en España. Pero Xàtiva no es solo el castillo: tiene un casco histórico con mucha personalidad, fuentes monumentales por todas partes y una gastronomía que da para un artículo entero, que de hecho ya tenemos escrito con todo lo que necesitáis saber para organizaros el día.

 

Castillo de Xàtiva, Valencia
Castillo de Xàtiva, Valencia

 

  • Fontanars dels Alforins — Si sois de los que combinan los viajes con una buena cata de vino, este pequeño pueblo al oeste de la comarca es parada obligatoria. Sus viñedos se extienden por un paisaje ondulado que recuerda a la Toscana, y hay varias bodegas que hacen enoturismo, entre ellas la Bodega Los Frailes, que perteneció a los jesuitas hasta el siglo XVIII y tiene una sala de catas con unas vistas sobre los viñedos que ya quisiéramos para nosotros.

Si Ontinyent os ha dejado con hambre de más, tranquilos, porque la Comunitat Valenciana tiene muchos más planes D esperando. Tenemos guía de Altea y sus callejuelas blancas con esa cúpula azul que se ve desde cualquier rincón, de Villajoyosa y sus casas de colores imposibles con olor a chocolate, del Monasterio de Sant Jeroni para los que buscan naturaleza e historia a partes iguales. La Comunitat da para mucho. Y vosotros ya sabéis que nosotros siempre acabamos volviendo.

Organiza tu viaje a Ontinyent

Alojamientos en Ontinyent

Tours y Actividades

Seguro de Viajes 5% de descuento

Ofertas en Vuelos

Internet ilimitado

Alquiler de Coches

Déjanos un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

La empresa trata tus datos para facilitar la publicación y gestión de comentarios. Puedes ejercer tus derechos de acceso, rectificación, supresión y oposición, entre otros, según nuestra Política de privacidad.