Anuradhapura fue el segundo día de nuestro viaje por Sri Lanka y ya nos dejó claro que este país iba a ser otro de los grandes viajes que siempre recordaremos. La antigua capital de la isla, cuna del budismo y Patrimonio de la Humanidad, donde en algunos momentos éramos los únicos turistas entre cientos de peregrinos locales rezando, haciendo ofrendas y repartiendo comida sin pedir nada a cambio. Un choque cultural de los que no te esperas y de los que no olvidarás. Si buscas qué ver en Anuradhapura, aquí va nuestro PlanD más espiritual.

Qué ver en Anuradhapura.

Anuradhapura, Sri Lanka.

Anuradhapura: la ciudad donde se decidió cómo entender el budismo

Cuando pensamos en visitarla, sabíamos que Anuradhapura había sido una capital importante y un punto sagrado de Sri Lanka. Pero nada nos preparó para la mezcla de emociones y sentimientos que encontramos al llegar. Las fotos no hacen justicia a las gigantescas estupas. En persona te das cuenta de que estás delante de algo sin escala humana.

 

Anuradhapura, Sri Lanka.
Anuradhapura, Sri Lanka.

 

Fundada en el siglo IV a.C., fue capital de Sri Lanka durante casi 1.400 años y el lugar donde el budismo comenzó a instaurarse en la isla. Tres grandes monasterios convivieron aquí, Maha Vihara, Abhayagiri y Jetavana, cada uno defendiendo su propia corriente del budismo. No siempre se llevaron bien: el rey Mahasena llegó a ordenar la destrucción de parte de Maha Vihara para favorecer a Abhayagiri. Pero esa rivalidad también fue el motor que convirtió la ciudad en un centro espiritual sin igual. Para competir, cada monasterio construía más alto y más grande. Así nacieron las estupas de Abhayagiri y Jetavanaramaya, dos de las estructuras de ladrillo más grandes de la Antigüedad.

 

En el siglo X la capital se trasladó a Polonnaruwa (que visitaríamos más adelante en nuestro viaje) y la selva fue cubriéndolo todo. Pero Anuradhapura nunca fue olvidada. Hoy es Patrimonio de la Humanidad y sigue siendo un lugar de peregrinación activa.

🌿

Sri Lanka en 8 días con todo incluido y guía en español

Si prefieres ir sin preocuparte de la logística, este tour de 8 días por Sri Lanka lo cubre todo: alojamiento con desayuno y cena, entradas, transporte y guía en español desde el primer día.

Nuestro primer gran choque cultural

En Anuradhapura lo sentimos desde el primer minuto. Veníamos de Negombo, ciudad mayoritariamente católica con muchas iglesias, cosa que también nos llamó mucho la atención, y el cambio fue brusco y  muy bonito a la vez. De repente todo era blanco, todo era calma y había monjes de naranja por todas partes. En algunos momentos éramos los únicos turistas entre cientos de peregrinos locales que rezaban descalzos, depositaban ofrendas de flores y comida, y repartían arroz y frutas sin pedir nada a cambio. Nos ofrecieron comida a nosotros también, con una naturalidad y una cercanía que no nos esperábamos.

 

Álvaro en Anuradhapura.
Álvaro en Anuradhapura.

 

Lo que más nos impactó no fue ningún monumento concreto sino la gente. En Sri Lanka, cuando alguien te da la mano te sujetan el propio brazo con la otra mano, casi como una reverencia. Un gesto pequeño que lo dice todo sobre el carácter de la gente de este país. Anuradhapura fue donde lo vimos por primera vez, y ya no lo olvidamos en los 13 días siguientes.

 

Cueva-templo del Templo de Isurumuniya.
Cueva-templo del Templo de Isurumuniya.

 

El budismo que se practica en Sri Lanka es el Theravada, la corriente más antigua y estricta, centrada en la disciplina monástica y la iluminación individual. Muy distinto al Mahayana, la otra gran corriente del budismo, más extendida por el sureste asiático (la que vimos en nuestro viaje por Vietnam) y con un carácter mucho más colectivo y festivo. Precisamente la rivalidad entre distintas interpretaciones del budismo fue lo que marcó durante siglos la historia de Anuradhapura, como os contamos en el apartado anterior.

Qué ver en Anuradhapura

Anuradhapura tiene tantos monumentos repartidos por una zona arqueológica de más de 40 km² que es fácil perderse intentando verlo todo. Moverse a pie no es opción: lo ideal es hacerlo en tuk tuk, en bicicleta o con vuestro propio vehículo. Nosotros lo hicimos con conductor privado y nos permitió ver gran parte del recinto. Hay mucho que ver, pero esta fue nuestra ruta y lo que os recomendamos sí o sí.

Jaya Sri Maha Bodhi

Fue nuestra primera parada en Anuradhapura y el lugar que nos metió de lleno en la cultura y espiritualidad de Sri Lanka. Nada más llegar, zapatos fuera. El suelo es sagrado y hay que pisarlo descalzo desde la entrada. Tuvimos que alquilar dos sarong para cubrimos las rodillas, que es obligatorio, y primer consejo importante: venid directamente con pantalón largo o adquirid uno antes de entrar, os ahorraréis bastante dinero en alquileres.

 

Sri Maja Bodhi, Sri Lanka.
Sri Maja Bodhi, Sri Lanka.

 

El Jaya Sri Maja Bodhi es un árbol con más de 2.300 años. Es un vástago directo del árbol Bodhi bajo el que Buda alcanzó la iluminación, traído desde la India por Sanghamitta, hija del emperador Ashoka. El árbol plantado por el ser humano más antiguo del mundo del que se conoce la fecha exacta.

 

 

Sri Maha Bodhi, Anuradhapura.
Sri Maja Bodhi, Anuradhapura.

 

Encontramos cientos de peregrinos descalzos con flores blancas en las manos. Silencio. Gente rezando alrededor completamente centrados en su fé y en el respeto a los demás y al lugar. Nosotros éramos de los pocos extranjeros entre toda esa gente, y los locales nos ofrecieron comida y flores igual que al resto. Sin pedir nada a cambio. Con una naturalidad que no estábamos muy acostumbrados.

 

Piedra lunar, Anuradhapura.
Piedra lunar, Anuradhapura.

 

El recinto está impecablemente cuidado. Suelos de piedra pulidos, barandillas trabajadas y moonstones en los accesos, esas piedras lunares semicirculares talladas que representan el ciclo de la existencia y que veréis en muchos templos de Anuradhapura. La entrada es gratuita, aunque hay que pagar 300 rupias para dejar los zapatos.

Ruwanweli Maha Seya

Del Jaya Sri Maha Bodhi fuimos caminando directamente aquí, están prácticamente al lado. El contraste fue inmediato. Si el árbol sagrado es intimista y espiritual, la Ruwanweli Maha Seya es monumentalidad pura. Una cúpula blanca de 103 metros de altura que se ve desde kilómetros de distancia. Es además el último monumento gratuito antes de entrar al recinto de pago de la Ancient City.

 

Monjes en Anuradhapura.
Monjes en Anuradhapura.

 

La construyó el rey Dutugamunu en el siglo II a.C., el mismo que unificó Sri Lanka tras derrotar al rey chola Ellalan. Quería construir la estupa más grande del mundo para enshinar las reliquias de Buda, pero murió antes de verla terminada y la completó su hermano Saddhatissa. En la base hay una muralla entera esculpida con elefantes de tamaño real — según las crónicas antiguas, cada uno tenía colmillos de marfil auténtico. La circunferencia en la base es de 290 metros. Fue restaurada en el siglo XX después de siglos abandonada bajo la selva y hoy brilla de un blanco impoluto.

 

Ruwanweli Maha Seya.
Ruwanweli Maha Seya.

 

Alrededor había muchísima gente. Peregrinos con flores blancas dando vueltas a la estupa en sentido horario, rezando, dejando ofrendas. También monos, bastantes, que van a lo suyo sin que nadie les diga nada. Es uno de los ocho lugares sagrados de peregrinación de Anuradhapura, los Atamasthana.

 

Ruwanweli Maha Seya, Sri Lanka.
Aarón en Ruwanweli Maha Seya.

Templo de Isurumuniya

El Templo de Isurumuniya es de los sitios que más nos sorprendió de Anuradhapura. Construido en el siglo III a.C. por el rey Devanampiya Tissa, el mismo que recibió el budismo en la isla, es un templo rupestre tallado directamente en enormes bloques de granito negro. Nada que ver con las grandes estupas blancas que dominan el horizonte de la ciudad. Aquí la esencia es humana con un ambiente mucho más íntimo.

 

Templo de Isuruminiya, Anuradhapura.
Templo de Isuruminiya, Anuradhapura.

 

Lo primero que nos encontramos al llegar fue el estanque en la entrada, con cocodrilos que no fuimos capaces de ver, pero que nos aseguraron de que si están. No es una atracción turística, están ahí desde siempre. Un poco descolocante cuando vas con la cabeza centrada en los templos budistas.

 

Buda del templo de Isuruminiya.
Buda del templo de Isuruminiya.

 

Dentro, la cueva tiene pinturas por todas sus paredes y un Buda gigante reclinado que llena prácticamente todo el espacio. Subiendo hacia lo alto, en las rocas se ven las marcas donde rezaban los monjes durante siglos, desgastadas por el uso repetido de generaciones. Hay que pasar con cuidado porque los murciélagos tienen su propio hueco y no creemos que quieras verte envuelto en ellos.

 

Amantes de Isurumuniya
Amantes de Isurumuniya

 

Desde lo alto de las rocas las vistas sobre las otras estupas de Anuradhapura son espectaculares, una perspectiva del conjunto que no se consigue desde ningún otro punto. Y al salir, el pequeño museo gratuito que hay en el recinto tiene algunas de las tallas más famosas del templo, incluidos los Amantes de Isurumuniya, una escultura del siglo VII que representa una historia de amor entre un príncipe y una mujer de casta inferior. Vale la pena pararse a verlo. La entrada al templo cuesta 500 rupias por persona.

🛡️

Viaja seguro por Sri Lanka con Heymondo

Antes de embarcarte en la aventura, hazte con el seguro de viaje de Heymondo y usa el código PLANDVIAJERO para llevarte un 5% de descuento.

La Ciudad Sagrada de Anuradhapura

Aquí empieza el recinto de pago y aquí empieza también la primera fricción del viaje. La entrada cuesta 30$ por persona solo para turistas extranjeros. Los locales pagan una entrada a precio ridículo de eso. Entendemos que hay que financiar la conservación del patrimonio, pero la diferencia es tan abismal que incomoda. Es algo que veréis repetido a lo largo de todo Sri Lanka, pero aquí fue donde lo notamos por primera vez. Dicho esto, el recinto lo merece. Ya había mucha menos gente que en el Jaya Sri Maha Bodhi y la Ruwanweli Maha Seya. Aquí el ambiente es muy diferente:

Thuparamaya

Se trata de la estupa más antigua de Sri Lanka y una de las más antiguas del mundo. La construyó el rey Devanampiya Tissa en el siglo III a.C., el mismo que recibió el budismo de manos de Mahinda, y enshrina la clavícula derecha de Buda.

 

Templo de Thuparamaya.
Templo de Thuparamaya.

 

Lo que más nos llamó la atención no fue la estupa en sí sino los postes. De las 176 columnas de granito que en su día rodeaban la dagoba formando un círculo perfecto para sostener un techo de madera, todavía quedan más de 30 en pie. Algunas conservan la corona en forma de loto y la superficie pulida original.

 

Columnas Templo de Thuparamaya.
Columnas Templo de Thuparamaya.

 

La Thuparamaya tiene forma de campana, única entre las estupas de Anuradhapura, y está construida sobre el lugar donde según la tradición el propio Buda pasó unos minutos en meditación durante una de sus tres visitas a Sri Lanka. El recinto, que en su día cubrió unas tres acres y medio, también albergó un complejo monástico y un hospital de más de 2.000 años de antigüedad las excavaciones arqueológicas encontraron instrumental médico y restos de un sistema de saneamiento. En la entrada hay dos piedras guardianas y una moonstone, de un estilo más primitivo que las que veréis en otros templos, lo que da pistas sobre su antigüedad.

 

Álvaro de lado en Thuparamaya.
Álvaro de lado en Thuparamaya.

 

Y aquí fue donde entendimos algo que nuestro guía, Wasala, nos había explicado antes: en Sri Lanka nadie da la espalda a una estupa ni a una imagen de Buda. Es una falta de respeto que los locales nunca cometerían. Tampoco se sientan con las plantas de los pies apuntando hacia la stupa. Dos normas sencillas de respetar que dicen mucho sobre la cultura de este país y que conviene conocer antes de visitar cualquier templo.

Estupa Abhayagiriya

Aquí ya estábamos prácticamente solos. Algunos fieles rezando en grupo en la entrada, poco más. La estupa de Abhayagiriya no es solo una estupa. Es lo que queda de uno de los complejos monásticos más grandes del mundo antiguo. En su momento de esplendor albergó a 5.000 monjes en un recinto de más de 200 hectáreas, con edificios de varios pisos cubiertos de bronce dorado y cerámica vidriada. Fundado en el siglo I a.C. por el rey Valagamba, se convirtió en un centro internacional de filosofía budista que atraía a estudiosos de lugares tan lejanos como China. El monje viajero chino Faxian la visitó en el año 412 d.C. y dejó registro de su grandeza.

 

Estupa de Abhayagiriya.
Estupa de Abhayagiriya.

 

La dagoba en sí mide 75 metros de altura y es la segunda estructura de ladrillo más grande del mundo, solo superada por la Jetavanaramaya (que visitamos mas tarde). En la base hay bajorrelieves curiosos, entre ellos uno de un elefante arrancando un árbol, y las moonstones del acceso este y oeste son de las más elaboradas de todo Anuradhapura. Según la tradición, la stupa fue construida sobre la huella del pie que Buda dejó cuando visitó Sri Lanka.

 

Aarón en la Estupa de Abhayagiriya.
Aarón en la Estupa de Abhayagiriya.

 

Junto al complejo está el Museo de Abhayagiri, con una colección de joyas, cerámica y esculturas religiosas encontradas en las excavaciones. Si vais con guía, es la parada donde más se agradece tener a alguien que lo explique: la magnitud de lo que fue este lugar no se ve a simple vista entre las ruinas.

📶

Conéctate a Sri Lanka desde el primer momento con Holafly

Instala la eSIM de Holafly antes de salir y llega con datos ilimitados: sin buscar SIM local, sin depender del wifi del hotel. Usa el código PLANDVIAJERO y tienes un 5% de descuento.

Samadhi Buddha Statue

Esta fue una de las paradas más curiosas del día. La Samadhi Buddha Statue data del siglo III o IV d.C. y está tallada en un único bloque de mármol de dolomita. Mide 2,20 metros de altura y representa a Buda en estado de samadhi, meditación profunda, con las palmas hacia arriba y las piernas cruzadas en la postura veerasana. Originalmente tenía los ojos incrustados con piedras preciosas o cristal. Las cuencas vacías que veis hoy son el rastro que dejaron. Es considerada una de las mejores esculturas budistas de toda Asia y el referente contra el que se comparan todas las demás de su estilo.

 

Samadhi Buddha Statue
Samadhi Buddha Statue.

 

Pero lo que realmente la hace única es algo que no se ve en las fotos y que descubrimos andando alrededor de ella. De frente, la expresión es completamente neutra. Desde la derecha, el rostro esboza una ligera sonrisa. Desde la izquierda, hay una tristeza suave y contenida. Tres expresiones distintas en la misma cara tallada en piedra hace 1.700 años.

 

Lateral de Samadhi Buddah Statue.
Lateral de Samadhi Buddah Statue.

 

Y mientras intentábamos procesar todo eso, los monos. Había monos por todas partes, correteando entre los fieles, robando las ofrendas de flores y comida que la gente depositaba a los pies de la estatua. ¡Una auténtica locura!.

Twin Ponds (Kuttam Pokuna)

A los Twin Ponds llegamos con el calor ya encima y el cuerpo pidiendo pausa. Menos mal que alrededor hay una buena cantidad de puestos con agua fría y refrescos que aparecieron en el momento justo. Apuntadlo porque en Anuradhapura el calor aprieta y una parada para hidratarse te salva el día.

 

Twin Ponds, Anuradhapura.
Twin Ponds, Anuradhapura.

 

Los Kuttam Pokuna, que significa literalmente «estanques gemelos», son dos piscinas de granito construidas entre los siglos VI y IX para que los 5.000 monjes del complejo Abhayagiri pudieran bañarse. El estanque norte, el más pequeño, mide 28 metros de largo; el sur, 40. Ninguno fue construido con cementos. Las losas de granito están talladas y encajadas con una precisión impresionante.

 

Lo más importante es el sistema de agua. Un canal subterráneo de más de 3 kilómetros traía el agua desde un depósito externo, pasaba por una cámara de filtración y llegaba al estanque norte a través de una boca de dragón esculpida en piedra. Los dos estanques están conectados entre sí también por conductos subterráneos. Todo esto hace más de 1.400 años, sin cemento y sin maquinaria. Una maravilla de ingeniería hidráulica que se suele pasar por alto porque no tiene la imponencia de las estupas, pero que dice mucho de la civilización que construyó Anuradhapura.

🏨

Dónde nos alojamos nosotros en Anuradhapura

Si quieres dormir en el mismo sitio que nosotros, aquí tienes las mejores ofertas disponibles para nuestro hotel en Anuradhapura.

Rathna Prasadaya y la Piedra Lunar

Rathna Prasadaya es lo que queda de un edificio construido por el rey Kanittha Tissa entre los siglos II y III d.C. y renovado varias veces después. Lo que más impresiona no es el edificio en sí, que es básicamente unas ruinas protegidas, sino lo que guarda en la entrada: la piedra guardiana más bonita y mejor conservada de toda la era de Anuradhapura. Una escultura en piedra que representa al rey cobra, el Nagaraja, con una ligera curvatura del cuerpo que imita el movimiento de la serpiente, sosteniendo una jarra de abundancia en una mano. El nivel de detalle después de 1.800 años deja sin palabras.

 

Peldaños de entrada decorados.
Peldaños de entrada decorados.

 

Y junto a ella, la Moonstone o Sandakada Pahana, la piedra lunar semicircular que encontraréis en la entrada de casi todos los templos y edificios sagrados de Sri Lanka. No es solo decorativa. Cada banda concéntrica tiene su significado: el anillo exterior de llamas representa los deseos materiales; el siguiente, una procesión de los cuatro animales sagrados (elefante, toro, caballo y león) que simbolizan las cuatro fases de la existencia; más adentro, una fila de gansos; y en el centro, un loto. Cruzar la moonstone al entrar a un templo es simbólicamente cruzar desde el mundo mundano hacia un estado superior. Cuando lo sabes, te detienes antes de pisarla.

 

Moonstone Anuradhapura, Sri Lanka.
Moonstone Anuradhapura, Sri Lanka.

 

Es también uno de los mejores ejemplos de moonstone de todo Anuradhapura y un sitio que la mayoría de turistas pasan de largo sin saberlo. No cometáis ese error.

Jetavanaramaya

La guardamos para el final: Jetavanaramaya es el colofón perfecto del día. Construida por el rey Mahasena a finales del siglo III d.C., el mismo que os contamos en el apartado de historia que ordenó destruir parte del Maha Vihara, su hijo Maghavanna I la completó después de su muerte. Con 122 metros de altura original era la tercera estructura más alta del mundo cuando se terminó, solo superada por las pirámides de Giza. Hoy se alza a 71 metros después de siglos de derrumbes y restauraciones, pero sigue siendo la estructura de ladrillo más grande jamás construida en volumen: 93 millones de ladrillos de barro cocido. Con esos ladrillos se podría construir un muro de un metro de altura que llegaría de Madrid a Burdeos.

 

Aarón en Jetavanaramaya.
Aarón en Jetavanaramaya.

 

Y aquí conecta todo lo que os contamos al principio. Esta estupa la construyó el rey que más tensión generó entre los monasterios rivales de Anuradhapura. Un monumento gigantesco levantado sobre el terreno del monasterio que había mandado destruir. La política y la religión mezcladas en piedra y ladrillo durante 1.700 años.

 

Estupa de Jetavanaramaya.
Estupa de Jetavanaramaya.

 

En su interior se conserva, según la tradición, un fragmento del cinturón del propio Buda. Hoy la dagoba tiene un color ladrillo rojizo porque no ha sido encalada como la Ruwanweli Maha Seya, lo que le da un aspecto completamente distinto y hace que el contraste entre las dos cuando las ves el mismo día sea llamativo. Alucinamos.

Excursiones desde Anuradhapura

Anuradhapura da para más de un día, y si tenéis tiempo os recomendamos tres excursiones que nosotros hicimos y que complementan la visita a la ciudad sagrada:

 

  • Wilpattu. Esa misma tarde, después de recorrer los monumentos, fuimos al Parque Nacional de Wilpattu. Está a menos de una hora en coche y fue un safari genial. El primer safari de Álvaro, y no empezó mal: elefantes salvajes, un oso bezudo, uno de los animales más difíciles de ver en Sri Lanka, búfalos de agua, ciervos, pavos reales y una cantidad de aves. Wilpattu es menos famoso que Yala pero tiene una densidad de fauna impresionante y mucha menos gente. Os lo contamos en detalle en nuestro post de Sri Lanka en 15 días.

 

 

Parque Nacional de Wilpattu, Sri Lanka.
Parque Nacional de Wilpattu, Sri Lanka.

 

  • Mihintale. Al día siguiente, de camino hacia Sigiriya, paramos en Mihintale. A solo 12 kilómetros al este de Anuradhapura, es la montaña sagrada donde en el año 247 a.C. el monje Mahinda, hijo del emperador indio Ashoka, se encontró con el rey Devanampiya Tissa y le transmitió las enseñanzas de Buda. Ese encuentro fue el punto de partida de todo lo que habéis visto en Anuradhapura. Para llegar a la cima hay que subir 1.840 escalones de granito, pero arriba hay templos, cuevas y vistas que justifican el esfuerzo.

 

Mihintale, Sri Lanka.
Mihintale, Sri Lanka.

 

  • Buda de Aukana. Siguiendo la carretera hacia el sur, el Buda de Aukana. Una estatua tallada directamente en la roca de 12 metros de altura del siglo V, en perfecto estado de conservación. No es una visita larga, en media hora lo tenéis, pero el impacto visual cuando aparece de repente en medio de la vegetación es de los que no os esperáis. Merece la parada aunque tengáis el día lleno de visitas.

Cómo llegar a Anuradhapura

Nosotros llegamos desde Negombo con nuestro conductor privado, que es como nos movimos durante todo el viaje por Sri Lanka. Al salir por la mañana temprano llegamos sin problema y con tiempo de sobra para ver todo lo que os hemos contado. Si hacéis noche en Anuradhapura, como fue nuestro caso, el coche privado es la opción más cómoda y flexible.

 

Si ya estáis por allí, moverse por la ciudad sagrada lo mejor es un tuk tuk. La zona arqueológica ocupa más de 40 km² y a pie es imposible. Un tuk tuk local por el día os saldrá muy barato y el conductor suele saber perfectamente el orden de visita. También podéis alquilar bicicleta si el calor lo permite, aunque os avisamos que en verano aprieta de verdad.

 

Si venís desde Sigiriya o el Triángulo Cultural y no queréis complicaros con el transporte, Civitatis tiene una excursión guiada a Anuradhapura desde Sigiriya que cubre los principales monumentos en un día. Una buena opción si no tenéis conductor privado o si preferís ir con guía que lo explique todo en contexto.

Consejos para visitar Anuradhapura

  • Anuradhapura con calor es Anuradhapura al doble de dificultad. Llevad agua de sobra y no esperéis a tener sed para beber. Los puestos de refrescos que encontraréis por el recinto son vuestros mejores amigos durante el día.

 

  • Ir con guía marca una diferencia brutal. Sin contexto, Anuradhapura es un conjunto de estupas y ruinas impresionantes pero difíciles de conectar entre sí. Con alguien que explique la historia detrás de cada lugar, la experiencia mejora radicalmente. Nosotros lo hicimos con nuestro conductor y guía y fue perfecto.

 

  • Moverse en vehículo por el recinto es prácticamente obligatorio. Los monumentos están repartidos por más de 40 km² y hacer el recorrido a pie bajo el sol no es una opción. Tuk tuk, bicicleta si el calor no aprieta demasiado, o coche privado.

 

  • Llevad calcetines. En serio. Vais a pisar suelo sagrado descalzos en varios momentos del día y el suelo de piedra bajo el sol de Sri Lanka alcanza temperaturas que os sorprenderán. Los calcetines os salvan los pies y se quitan y ponen en segundos.

 

  • Hombros y piernas cubiertos en todo momento dentro de los recintos sagrados. Podéis llevar un pareo encima y ponéroslo al entrar o comprar uno en la entrada por unas pocas rupias. Y recordad las dos normas básicas que os contamos antes: nunca de espaldas a una estupa o imagen de Buda, y nunca con las plantas de los pies apuntando hacia ellas.

Anuradhapura fue el segundo día de nuestro viaje por Sri Lanka y ya lo teníamos claro: este país iba a ser un sueño. No es un destino fácil de procesar en un día. Es demasiado grande, demasiado profundo y demasiado vivo para asimilarlo de golpe. Pero precisamente por eso es de los que más nos gustan. Salimos con la cabeza llena de historia, de monos robando ofrendas, de piedras lunares y de peregrinos rezando descalzos junto a un árbol de 2.300 años. Si Sri Lanka estaba en vuestra lista de viajes soñados, Anuradhapura es la razón por la que debería seguir estando. Un PlanD que te cambia el viaje.

Organiza tu viaje a Anuradhapura

Alojamientos en Anuradhapura

Tours y Actividades

Seguro de Viajes 5% de descuento

Ofertas en Vuelos

Internet ilimitado

Alquiler de Coches

Déjanos un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

La empresa trata tus datos para facilitar la publicación y gestión de comentarios. Puedes ejercer tus derechos de acceso, rectificación, supresión y oposición, entre otros, según nuestra Política de privacidad.